OURENSE, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -
Los afectados por la construcción de la autovía que unirá la ciudad de Ourense con la de Lugo exigen que el Ministerio de Fomento "paralice" el proyecto tal y como lo tiene concebido, tras la declaración de impacto ambiental, ya que afecta de forma "importante" a sus propiedades y a cerca de una veintena de casas en la capital de As Burgas, que tendrían que ser derribadas de llevarse a cabo el trazado.
Los vecinos afectados por el proyecto actual, que viven en San Pedro de Cudeiro y Coles, aseguraron hoy que decidieron constituirse en una asociación en la que cuentan también con el apoyo de los empresarios de Coles, con el objetivo de "presionar" política y socialmente para que se "modifique" el trazado actual para la construcción de esta infraestructura.
Para ello, afirmaron que tienen este asunto en manos de un bufete de abogados para presentar alegaciones contra la declaración de impacto ambiental, cuyo plazo finalizará el próximo día 10 de julio.
Asimismo, los afectados exigen que todos los grupos de la corporación municipal del Ayuntamiento de Ourense "suscriban" el acuerdo plenario adoptado ya en el año 2003, en el que proponían un trazado que pasaba por desviar la autovía, a la altura de Malvedo, hacia el río Miño, a través de un puente que enlazaría con la zona de Velle.
VISION DE FUTURO
El portavoz de la asociación, José Manuel Pérez, explicó hoy que ésta es la propuesta con "más visión de futuro" que defienden los afectados, ya que la actualmente prevista por el Ministerio de Fomento es una "aberración" que "impide" el crecimiento de la ciudad de Ourense, además de la construcción de casas y urbanizaciones en diferentes zonas que "ya poseían licencia municipal para hacerlo".
En este sentido, José Manuel Pérez leyó un comunicado de prensa en el que, además de solicitar el apoyo del Ayuntamiento de Ourense, piden que la ciudadanía se "sensibilice" y "solidarice" con su problema, ya que con la ejecución de este proyecto se "dañaría" a "todo el patrimonio de los ourensanos".
Los afectados consideran que el trazado actual "dañaría" la ciudad e "impediría" su desarrollo y expansión y aseguran que se debe evitar otra "barbaridad", en palabras del portavoz, como la que se está ejecutando en la zona de Reza, con el acceso centro.