Cespa sanciona a 7 trabajadores de parques y jardines en huelga en Vigo por incumplir los servicios mínimos

Abel Caballero supedita la mediación del ayuntamiento al cumplimiento de los servicios mínimos

Europa Press Galicia
Actualizado: martes, 24 julio 2007 19:02

VIGO, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -

Los trabajadores del servicio de mantenimiento de parques y jardines de Vigo de la concesionaria municipal Cespa rechazaron hoy retomar el diálogo con la empresa mientras ésta no retire las siete cartas de sanción enviadas a otros tantos trabajadores con motivo del incumplimiento de los servicios mínimos en la primera jornada de huelga indefinida celebrada ayer.

Así, lo afirmó la secretaria comarcal de CIG-Servizos, María del Tránsito Fernández, quien aseguró hoy que "estas cartas seguro que terminarán en despido", ya que se debe a "sanciones muy graves". Por ello, consideró que el conflicto laboral "está peor que ayer". Los 109 trabajadores de Cespa demandan mejoras económicas en las negociaciones de su convenio colectivo, que actualmente están rotas.

En esta segunda jornada de huelga se volvieron a incumplir los servicios mínimos debido a la acción de los piquetes. El sindicato afirma que seguirá impidiendo que estos se realicen para exigir la mediación del ayuntamiento, que es quien otorga la concesión del servicio de parques y jardines.

En este sentido, Tránsito Fernández destacó que se evitó que trabajasen dos operarios en las inmediaciones de Samil, donde además del cuidado de zonas verdes, Cespa se encarga de las papeleras y de los socorristas de las piscinas.

Asimismo, los piquetes también evitaron que realizaran las labores un total de ocho trabajadores contratados por una empresa de trabajo temporal, una acción que, según al responsable de la CIG "vulnera el derecho de huelga y el del convenio colectivo de Cespa", que impide este tipo de contrataciones.

PEQUEÑO ALTERCADO

Por otra parte, Fernández explicó que hoy se produjo un "pequeño altercado" cuando un grupo de huelguistas se acercó hacia un encargado y otros dos trabajadores que intentaban dar el servicio. "Cuando los estábamos convenciendo de que no trabajaran saltó una botella por detrás del grupo", concretó, al tiempo que destacó que ésta "rebotó y terminó golpeando en el estómago al encargado".

El lesionado sufrió un hematoma y fue trasladado a un centro sanitario, donde, momentos después, recibió el alta. Tránsito Fernández desvinculó a los huelguistas del suceso puesto que "la botella se dirigía a todo el grupo", añadió.

En esta segunda jornada de huelga, la zona de playas de Samil permanece sucia y los desperdicios se amontonan, por lo que comienzan a generarse molos olores. Además, los jardines y zonas verdes tampoco reciben cuidados, y no funciona el servicio de socorrismo de las piscinas, que permanecen valladas.

Ante esta situación, el alcalde de Vigo, el socialista Abel Caballero, afirmó hoy que se mantendrá la medida "provisional" y "voluntaria" de retirar las banderas azules de las playas de O Vao, Argazada y Tombo do Gato.

MEDIACIÓN

Por otra parte, Caballero pidió a empresa y trabajadores que "negocien sin parar" para intentar dar una salida al conflicto, generado por la discrepancia entre la plantilla y la patronal sobre la oferta económica del convenio colectivo.

"Si piden que mediemos, lo haremos" afirmó, al tiempo que aclaró que se trata de un problema en el que ambas partes tienen que cooperar para acercar una postura. Sin embargo, supeditó esta intervención "para potenciar el diálogo" al cumplimiento de los servicios mínimos, ya que se deberá conjugar "el respeto del derecho a huelga y el de los ciudadanos".

Entre los principales puntos de conflicto entre patronal y trabajadores se encuentra la propuesta de la directiva de CESPA de un aumento salarial del 2,95% y con una vigencia por cuatro años, mientras que la plantilla pide un convenio trienal con incrementos de 60 euros mensuales el primer año, de 80 el segundo y 90 el tercero. Además, exigen que la empresa pase de tres a cuatro pagas extra cada año.

Finalmente, otra de sus demandas es que las bajas por enfermedad sean del 100%, mientras que la oferta de la patronal contempla una reducción hasta el 75%.

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