SANTIAGO DE COMPOSTELA, 9 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, recordó hoy que el proyecto de Presupuestos "es una propuesta del Ejecutivo" y advirtió al líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, de que "nadie puede aspirar a hacer de Ejecutivo sin ganar elecciones", después de que el popular solicitase un encuentro para pactar las cuentas gallegas para 2009.
En la rueda de prensa posterior al Consello de la Xunta, Touriño explicó que aún no recibió la carta que el presidente del PP anunció que le enviaría para reunirse y pactar los presupuestos, aunque ya avanzó que el anteproyecto de presupuestos le corresponde hacerlo al Gobierno gallego, que los presentará el próximo jueves, para posteriormente abrir el diálogo en sede parlamentaria.
El máximo mandatario autonómico mostró su "ligera decepción" porque considera que lo más importante actualmente es buscar una respuesta unida para hacer frente a la crisis y lamentó que Núñez Feijóo no pretenda hablar del programa para afrontar la situación anunciado por Touriño en el Debate sobre el Estado de la Autonomía.
"De lo que hay que hablar es de la crisis y de lo que Galicia necesita", subrayó Touriño. Consultado sobre si el diálogo se producirá a dos bandas con el popular, o a tres con la participación del vicepresidente y líder del BNG, Anxo Quintana, advirtió de que no entrará en ese "divertimento" porque el país "no está para enredos". "Tres bandas, dos bandas, banda y media, banda y tres cuartos...enredos pocos", proclamó.
CONSENSOS
En todo caso, el jefe del Ejecutivo gallego sí valoró el consenso alcanzado en la Cámara para condenar el franquismo y en materia lingüística, donde celebró que el PP hiciese "ese esfuerzo en torno al elemento básico que nunca debiera dividir a Galicia", en referencia a la lengua y al Plan y la Lei de Normalización da Lingua Galega, del que la Xunta no se apartará "ni un ápice".
Touriño esperó que el acuerdo logrado sirva como "piedra firme para no tener problemas de división interna en la comunidad", tras lo cual evitó interpretar la vuelta al consenso como un giro al centro del PP gallego. Así, eludió entrar en "excursiones ideológico-políticas" y simplemente valoró los acuerdos concretos en materia lingüística y para condenar el franquismo.