Actualizado 17/01/2008 11:47 CET

Declaran ante la Guardia Civil el marido y cuñado de la azafata asesinada en Porto do Son (A Coruña) hace dos años

Los dos hombres fueron detenidos por su presunta implicación en el crimen y pasarán a disposición judicial en las próximas horas

A CORUÑA, 17 Ene. (EUROPA PRESS) -

Agentes de la Guardia Civil detuvieron al marido y al cuñado de la azafata viguesa María Elena Calzadilla que fue asesinada en diciembre de 2005 cuando acudió a su vivienda de Porto do Son (A Coruña) a recoger ropa ante de emprender un viaje. Los dos hombres prestan declaración en el cuartel de la ciudad herculina en relación a los hechos.

Según informaron hoy a Europa Press fuentes de la Guardia Civil, el marido de la azafata fallecida, Ernesto M.B., de 40 años, y el cuñado, Marcos M.B., de 32 años, permanecen en el cuartel de Lonzas, en A Coruña, prestando declaración sobre su supuesta implicación en los hechos.

Ernesto M.B., que fue quien encontró a su mujer muerta el 5 de diciembre de 2005 con un golpe en la cabeza, fue arrestado el martes en O Porriño (Pontevedra), mientras que su hermano Marcos M.B. fue detenido ayer en Vigo.

Las detenciones fueron ordenadas por el Juzgado de Instrucción Número 2 de Noia (A Coruña), que ha decretado secreto de sumario. Así, por el momento, fuentes próximas a la investigación, únicamente indicaron que los dos hombres están detenidos como "implicados" en el crimen.

Está previsto que en las próximas horas Ernesto M.B. y Marcos M.B. pasen a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción Número 2 de Noia para declarar ante el juez por los citados hechos.

CRIMEN.

La viguesa María Elena Calzadilla Eugui, de 40 años, apareció muerta con un golpe en la cabeza en su vivienda de Porto do Son, localidad coruñesa en la que tenía su segunda residencia.

La mujer se había trasladado a su residencia de Porto do Son por un motivo personal y su marido, Ernesto M.B., alertado por su tardanza, fue a buscarla y encontró el cadáver.

Aunque en un principio se barajaba el robo como el móvil del crimen, las investigaciones se centraron en el entorno de la víctima, ya que en la vivienda todo estaba en orden y no faltaba nada.

La fallecida salió la mañana de los hechos de su residencia en el barrio vigués de Presas, en la parroquia de Beade, hacia su residencia de veraneo para recoger alguna ropa de verano puesto que tenía pensado viajar estos días a las Islas Canarias. Ante la tardanza y, al no responder al teléfono, su marido se trasladó a Porto do Son, a donde llegó, según la Guardia Civil, sobre las 19.30 horas y se encontró con el cadáver.