Archivo - El presunto asesino del joven Soufian a su salida del juzgado de O Porriño. - Adrián Irago - Europa Press - Archivo
VIGO, 20 Mar. (EUROPA PRESS) -
La sección cuarta de la Audiencia Provincial de Pontevedra acogerá este lunes y este martes el juicio, con tribunal de jurado, contra Florian R., un ciudadano albanés acusado de matar a cuchilladas a un joven de origen marroquí, Soufian M., vecino de Salceda de Caselas, y se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 25 años de cárcel por asesinato.
Los hechos ocurrieron en la madrugada del 8 de junio de 2019, cuando la víctima se encontraba en la terraza de un bar en Salceda y fue abordado por el acusado, que lo increpó porque le había tirado una copa en el local. Soufian trató de calmarlo pero, según la Fiscalía, el acusado siguió enfrentándose a él y, empujándolo, le instó a ir "para atrás" para solucionar la situación entre ambos.
De este modo, lo cogió por la camiseta y forcejeó con él, mientras se dirigían hacia la plaza del Ayuntamiento. Debido a ese forcejeo, Soufian acabó cayendo al suelo, momento que el acusado aprovechó para, de forma sorpresiva, sacar un cuchillo y clavárselo.
Según el escrito de acusación pública, Florian R. utilizó un arma blanca de entre 1,5 y 2 centímetros de ancho y de 8 a 10 centímetros de largo, con la que le causó tres heridas en zonas vitales: en el tórax (con daños en el corazón), en la escápula izquierda y en la región dorsal izquierda. A continuación huyó del lugar dejando a la víctima tendida en el suelo.
Soufian logró levantarse y avanzar unos pasos, pero acabó cayendo desplomado en la entrada a la plaza del Ayuntamiento. Finalmente, acabó falleciendo por una hemorragia masiva.
DELITO Y PENA
La Fiscalía califica estos hechos como un delito de asesinato, y pide una condena de 25 años de prisión. En atención a la pena y a la gravedad del delito, solicita que la ejecución sea íntegramente en España y, en caso de que el reo acceda al tercer grado, pide su expulsión del territorio nacional, con la prohibición de volver a España durante 10 años.
Igualmente, en concepto de responsabilidad civil, solicita que indemnice a los padres y a los tres hermanos del fallecido en cantidades que suman casi 290.000 euros.
DETENCIÓN EN REINO UNIDO
Pocas horas después del crimen, fue detenido un hombre como presunto autor del acuchillamiento, y llegó a ingresar en prisión provisional, pero días después fue puesto en libertad y se archivaron las actuaciones sobre él, al ser identificado erróneamente.
La Guardia Civil reactivó entonces la investigación, en la denominada Operación Parchita, y contó con la colaboración de varios testigos que aportaron fotografías y vídeos tomados la noche del crimen en diversos bares de copas de la zona. Así, se pudo obtener una imagen del supuesto autor del crimen, que fue difundida a través de los medios de comunicación en 2020.
Paralelamente, se trabajó con multitud de datos que fueron minuciosamente analizados, y se contó con la participación de especialistas del laboratorio de criminalística de la Comandancia de Pontevedra, para la obtención de un perfil genético del supuesto homicida.
Tras comparar las pruebas con las bases de datos y descartar a otros candidatos, la Guardia Civil llegó hasta el sospechoso a principios de 2022, y trasladó las diligencias y varios informes al juzgado de instrucción de O Porriño. Entre los documentos aportados, se incluyó un informe pericial del Departamento de Identificación Facial, en el que se comparaba el rostro de la fotografía difundida a la prensa con el del individuo que los investigadores apuntaban como autor. También se aportó otro informe del Grupo de Apoyo Técnico de la UCO.
Las actuaciones se centraron entonces en la localización de este individuo, ya que la Guardia Civil tuvo noticias de que había abandonado España tras cometer el homicidio de Salceda. Así, los investigadores le siguieron la pista por varios países, como Portugal, Italia, Albania, Grecia y, finalmente, Reino Unido.
Una vez informada la jueza de que el sospechoso se encontraba en territorio británico, se activó el procedimiento de extradición con ese país y, paralelamente, en coordinación con la policía inglesa vía Interpol, se iniciaron las actuaciones para dar con su localización exacta. Finalmente, el hombre fue detenido el 6 de enero de 2024, más de cuatro años después del asesinato, en el Condado de Cheshirex.
Florian R. pasó a disposición del juzgado de O Porriño el 25 de enero de ese año y, tras acogerse a su derecho a no declarar, la jueza confirmó la orden de ingreso en prisión provisional. Se da la circunstancia de que, cuando fue arrestado, el sospechoso también tenía pendiente una reclamación judicial en Cambados por su presunta vinculación con el narcotráfico.