LUGO 7 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Lugo pondrá en marcha mañana, a partir de la medianoche, un sistema de control en la Ronda de la Muralla a través de cámaras de vigilancia y que tiene como objetivo evitar que los coches crucen en rojo estas señales.
A través de tres cámaras, una por cada carril, se controlará que no se pase el semáforo en rojo. Con este sistema, también se dispondrá de un dispositivo adicional de lectura de matrículas.
El alcalde de Lugo, José López Orozco, presentó hoy este nuevo sistema en la sede de la Policía Local, y advirtió de que se trata de "una demanda de los vecinos", que con el tiempo "se podrá trasladar a otros lugares".
"No quiero que se vea como una herramienta disuasoria, sino como una herramienta educadora. Tampoco se hace con afán recaudatorio", aseguró. Así, aseveró que se trata de una medida que pretende "contribuir a mejorar el tráfico" y recordó que en esa zona se registraron dos accidentes mortales.
Orozco precisó que durante el mes que estuvo como experiencia piloto, casi 4.000 vehículos "incumplieron la norma". A partir de mañana esto le va a suponer al infractor una multa de 150 euros y la pérdida de cuatro puntos.
Además aprovechó para anunciar que, para mediados del próximo mes de agosto, estarán operativos dos radares de control de velocidad, en la misma ronda, uno frente al edificio administrativo de la Xunta de Galicia y a Porta Miñá.