El escritor Pedro Feijóo - PENGUIN
SANTIAGO DE COMPOSTELA, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un escenario aislado en la Ribeira Sacra, misterio, muerte y la presencia de 'meigas' en el sentido más "pragmático" de la palabra: aquel en el que estas mujeres facilitan 'La Buena Muerte', el título de la novela con la que el autor vigués Pedro Feijóo regresa a las librerías para presentar a través de este thriller "la realidad que hay detrás del mito".
Así lo reconoce el propio autor, en una entrevista concedida a Europa Press en la que avanza que, entre otras cuestiones de puro "entretenimiento", en lector también se encontrará en 'La Buena Muerte' con un tema "que le va a sonar muchísimo": la tradición gallega en relación a las brujas.
Pero las suyas son unas brujas alejadas tanto de los tintes "más oscuros", de "seres que hay que temer", como de la visión como "seres de luz". "Las brujas son puro pragmatismo: son los médicos de los que no puede atender un médico, son las mujeres que ayudan a los niños a venir al mundo y, llegado el momento, son las mujeres que ayudan a irse de este mundo", dice el autor.
Pedro Feijóo toma este papel práctico de las antiguas 'meigas' o 'menciñeiras' de la tradición gallega a través del caso real de los últimos testimonios de una familia de brujas de una aldea de Sober (Lugo) que, entre otros servicios, ayudaban también a morir.
Se trata, recuerda Pedro Feijóo, de lo que la tradición italiana llama "las acabadoras", una figura que "de un modo u otro está presente en todas las culturas", con un nombre diferente pero con el mismo fondo, el de "aplicar eutanasias populares de las que no se habla en voz alta".
"Se da la circunstancia de que estás completamente desahuciado y te enfrentas a una muerte dolorosa, muchas veces larga, costosa para la casa y la familia, y llega el momento de tomar una decisión", apunta el autor, para quien este hecho "estaba totalmente asumido y normalizado".
Es por eso que clama contra el "debate absolutamente absurdo" alrededor de la eutanasia, la "enésima flivolidad y banalización de lo conseguido" con el avance de la sociedad y la sanidad, recoge. "Ese debate no existe, la eutanasia siempre ha estado ahí, siempre se ha tomado esa decisión", destaca.
UN AÑO EN LA RIBEIRA SACRA
Tras contactar con una de las herederas de la familia de 'meigas' de los cañones del Sil para "conocer la historia de primera mano", Pedro Feijóo puso en práctica su inmersión habitual en el ambiente en el que quiere trabajar, yéndose a vivir al lugar donde transcurre su historia.
"Me he pasado un año entero viviendo en la aldea de al lado, en la Ribeira Sacra, en el paisaje y la potencia y la dureza de los cañones del Sil, que condiciona la historia", señala el autor. A mayores, el ambiente de la novela está enmarcado en un aislamiento que a día de hoy no ocurre en tanta medida y que le ha obligado a "abstraerse de la mirada actual": "Hace años, llegar a ese lugar era dificilísimo, terrible, muy duro", reconoce.
Pedro Feijóo admite su predilección por encontrar historias "que merezcan el tiempo" del lector, aunque luego "las disfrace" de fórmulas como el thriller. "Si yo tuviese que definir el formato, diría que es un thriller, porque el primer mandato que tienes que cumplir es el de entretener, pero también intento que cuando el lector cierre la página, le quede esa sensación de haberse enriquecido de alguna manera", ha apostillado.
Por eso, como ya hizo en 'Un fuego azul' y 'Donde nacen las bestias', Pedro Feijóo se sirve de personajes conocidos para el lector, como el inspector Mateo Romano para "soportar la dureza del relato". Sobre su mesa ya está una historia "muy agresiva" en la que trabajar para su próxima novela, aunque no ha tomado la decisión de que vuelva a ser la voz de Romano la que la lleve. "Veremos quien la cuenta", zanja.