OURENSE, 28 Ago. (EUROPA PRESS) -
La pequeña población de Quintela de Umoso, situada en la localidad ourensana de Viana do Bolo, está consternada por el fallecimiento de un nonagenario que perdía la vida ayer, tras la quema de rastrojos en el monte de castaños de su propiedad y que acabó en incendio forestal.
Severino Basalo, de 96 años, se disponía a limpiar un castañar y preparar la finca para la recogida de la castaña. El anciano pretendía quemar unos rastrojos, a pesar de no contar con la pertinente autorización, cuando el fuego se le fue de las manos. Por el momento, se desconoce si el fallecido pretendió apagar el incendio o simplemente quiso escapar y el humo que produjeron las llamas le asfixió.
El alcalde de Viana do Bolo, Andrés Montesino, explicó que cuando ya tres motobombas y un helicóptero combatían las llamas, el hijo del fallecido "no encontró a su padre en casa". Minutos más tarde "un vecino encontraba su cadáver" en el epicentro de la zona quemada.
Montesinos manifestó que el anciano se puso a quemar una maleza de su finca y "dado que es un señor de 96 años, igual ni sabía que este tiempo está prohibido". En este sentido, el regidor municipal explicó que el nonagenario "al prender vio que se le escapaba el fuego, intentó apagarlo y puede que algún mareo o el propio humo lo dejase allí e incluso le quemó".
La superficie que ardió fue mínima, un 0,01 hectáreas de monte, que "en cuestión de media hora" estaba sofocado. No fue hasta "más tarde" cuando un vecino descubría al anciano fallecido, junto a los agentes del Seprona que inspeccionaron la zona.
DESCUBIERTO POR UN VECINO
Una vecina de Quintela de Umoso manifestó que los bomberos "sujetaron el fuego alrededor pero al centro no se metieron". "El hijo del fallecido, empezó a decir que no aparecía su padre y comenzaron a buscarle. Un vecino se metió por el medio de lo ardido y lo encontró allí ya muerto, quemado", aseguró.
Según los vecinos, las circunstancias de la muerte han calado en el pequeño pueblo, ya que se trata de un población "con pocos habitantes, todos mayores y nos conocemos todos".
La mujer explicó que el anciano quería "limpiar los castaños y las hierbas, para la recogida de castañas". "Estaba juntando la broza en montones y se supone que le prendió fuego y se extendió. Se conoce que los bomberos vieron el humo y fueron a apagarlo. Lo que no sabemos es si quiso apagarlo o si quiso escapar al ver los bomberos. Igual cayó y lo rodeó el fuego".
Junto con este trágico incendio, ayer en Ourense se producían otros 22 incendios, entre los que destaca uno sucedido en Riós que se cobró 54 hectáreas de monte raso y 20.000 metros cuadrados de superficie arbolada.