SANTIAGO DE COMPOSTELA, 22 Ene. (EUROPA PRESS) -
La Administración autonómica tendrá en cuenta el impacto que pueda tener la apertura de una gran superficie sobre el pequeño comercio de su área de influencia antes de concederle la licencia para que pueda desarrollar su actividad con el objetivo de buscar el equilibrio entre ambos formatos.
La directora xeral de Comercio e Consumo, Ana Rúa, precisó a Europa Press que la política de su departamento "no irá en contra de nadie", en alusión a los grandes establecimientos, pero sí defenderá "una ordenación comercial en el territorio gallego" que considera que hasta el momento no existe.
Así, indicó que ha encargado un estudio, en el que se divide Galicia en varias áreas de influencia comercial, con el fin de conocer el balance de oferta y demanda en cada una de las mismas y fijar los criterios para conceder licencias o no de apertura de grandes superficies.
Ana Rúa insistió en que el fin último de esta política será que los grandes equipamientos "no eliminen" al pequeño comercio allí donde se instalen y que Galicia cuente con un ordenamiento en cuanto a número y limitación de complejos comerciales.
Así, entre los criterios que la Administración gallega tendrá en cuenta para autorizar la apertura de una gran superficie estarán el balance entre la oferta y la demanda en la zona, el grado de concentración comercial y su incidencia sobre el pequeño comercio.
La directora xeral también adelantó que otra de las modificaciones del futuro proyecto de Lei de Comercio Interior de Galicia será que el conjunto de comercios de una gran superficie se considere "establecimiento colectivo".
Esta circunstancia significará que si en conjunto la superficie útil de venta y exposición comercial supera los 2.500 metros cuadrados necesitará una Licencia Comercial Específica. En la actualidad sólo necesitan este requisito los establecimientos que por sí solos superan estos 2.500 metros cuadrados fijados.
CASI 30 GRANDES SUPERFICIES
Galicia cuenta en estos momentos con 28 centros comerciales que superan los 2.500 metros cuadrados y que en conjunto superan los 270.546. Además, están pendientes de resolver cinco solicitudes, dos en Vigo, una en A Coruña, otra en Santiago y la última en Oleiros (A Coruña).
A Coruña y Pontevedra son, con gran diferencia sobre Lugo y Ourense, las provincias que consideran más atractivas para instalarse las grandes firmas, pues en la coruñesa se han implantado 12 centros comerciales, con 139.181 metros cuadrados de superficie, y en la pontevedresa nueve, con 87.050. En Lugo se ubican cuatro, con 23.773 metros cuadrados, y en Ourense, tres, con 20.542.
En este sentido, en esta comunidad autónoma los grandes equipamientos comerciales suelen localizarse en las siete ciudades o cabeceras de comarca, con algunas excepciones como las de Coristanco (A Coruña) y Poio (Pontevedra).
Desde 1996 se rechazaron 12 solicitudes de implantación, cuatro en Vigo, cinco en Arteixo (A Coruña), uno en Coristanco (A Coruña), uno en Ribadeo (Lugo) y uno en Oleiros (A Coruña).