Actualizado 23/01/2026 15:49

Si tienes bolsitas de sílice en casa, tienes un auténtico tesoro: para qué sirven y cómo usarlas

Si tienes bolsitas de sílice en casa, tienes un auténtico tesoro: para qué sirven y cómo usarlas
Si tienes bolsitas de sílice en casa, tienes un auténtico tesoro: para qué sirven y cómo usarlas- UNSPLASH - DESICCANT PAKS

MADRID 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

Las bolsitas de gel de sílice que vienen en zapatos, bolsos o algunos envases pueden parecer simples accesorios desechables, pero en realidad son un recurso doméstico muy útil. Este material actúa como desecante, absorbiendo la humedad del entorno y ayudando a prevenir la aparición de moho, malos olores o la oxidación de determinados objetos. Con un uso adecuado y una reactivación periódica, estas pequeñas bolsas pueden tener múltiples aplicaciones en casa.

Además, su aprovechamiento contribuye a reducir el desperdicio, ya que permite reutilizar algo que normalmente se tiraría. Con unas simples medidas de precaución, las bolsitas de sílice se convierten en un aliado para proteger tanto ropa y calzado como documentos, herramientas o dispositivos electrónicos sensibles a la humedad.

CÓMO REACTIVAR LAS BOLSITAS PARA REUTILIZARLAS

El gel de sílice puede recuperarse de su saturación absorbiendo humedad para volver a funcionar. Según la web especializada en trucos caseros EHow, el método más eficaz es aplicar calor suave: extender las bolsitas en una bandeja sobre una capa de papel de aluminio y calentarlas en el horno a baja temperatura durante varias horas. Esto hace que el gel libere la humedad acumulada y recupere su capacidad de absorción.

También se pueden dejar algunas horas al sol, aunque esta técnica suele ser menos consistente que el calor controlado del horno. Después de la reactivación, es recomendable guardar las bolsitas en un recipiente hermético hasta su próximo uso para evitar que vuelvan a absorber humedad del ambiente.

PRECAUCIONES A TENER EN CUENTA

Es fundamental no abrir ni romper las bolsitas de gel de sílice. Aunque el contenido --dióxido de silicio-- es químicamente inerte y no tóxico, las pequeñas bolitas pueden representar un riesgo de asfixia para niños y mascotas si se dispersan. Mantener las bolsas fuera de su alcance reduce cualquier peligro potencial.

También conviene evitar exponer las bolsitas a temperaturas excesivas por encima de las recomendadas, ya que esto puede degradar el material o dañar el envoltorio de papel o tela que las contiene.

Además, si se usan cerca de alimentos secos, nunca deben estar en contacto directo con los productos; siempre deben permanecer dentro de su bolsa intacta.

QUÉ USOS SE LES PUEDE DAR EN CASA

Uno de los principales usos es la protección de ropa, calzado y accesorios. Colocar las bolsas en cajones, armarios o maletas ayuda a mantener los textiles secos, evitando malos olores y la proliferación de moho. Del mismo modo, se pueden usar junto a documentos, fotos, libros o cuadros, colocándolas dentro del cajón o detrás del marco para prevenir manchas y hongos, siempre sin romper las bolsas.

También son útiles en espacios donde se guardan objetos metálicos poco usados, como cajas de herramientas o cubiertos, reduciendo la oxidación. Incluso los dispositivos electrónicos, como cámaras, móviles o consolas, se benefician de la cercanía de estas bolsitas, que ayudan a mantenerlos secos y en buen estado.

También es posible colocarlas dentro de envases de alimentos secos como café, azúcar o pan rallado, siempre que el contenido no entre en contacto directo con el gel de sílice.

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