¿Francia o Italia? ¿México o Japón? La lucha por liderar el ránking de las mejores cocinas del mundo nunca termina y siempre genera polémica. Quizá porque la cocina tiene algo mágico que va más allá de los fogones: un poder que genera sensaciones, transporta a lugares remotos solo con saborearla y es capaz de conquistar a la gran mayoría de personas.
La Real Academia Española (RAE) se ciñe a los datos objetivos y define la gastronomía como el "arte de preparar una buena comida, afición al buen comer y conjunto de los platos y usos culinarios propios de un determinado lugar". Sin embargo, no lo hacen así la literatura o el cine, que siempre ponen el acento en su valor intangible.
'Tomates verdes fritos', 'Como agua para chocolate' e incluso, 'Ratatouille' se adentran en el mundo de los fogones para resaltar ese valor añadido que define a la buena la cocina, y lo mismo sucede si pensamos en clave local. El gazpacho sabe a frescor de verano, la paella lleva aparejada el sonido del Mediterráneo y una gilda te conecta con la belleza de San Sebastián.
Regenta con la Catedral de fondo.
Y a ti, ¿A qué te sabe España? Asturias tiene el encargo este año de poner cara a la comida española. Oviedo toma el relevo a Cuenca y este 2024 será la Capital Española de la Gastronomía.
Cachopos, frixuelos, fabada y pixín serán los responsables de dar a conocer a los turistas la ciudad de la Regenta y por extensión, el modo de vida del Principado, donde la comida juega un papel crucial.
El título de Capital Española de la Gastronomía fue creado en 2012 por la Federación Española de Hostelería (FEHR) y la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo (FEPET) con el fin de favorecer el turismo a través de la gastronomía y a través de los años son numerosas las ciudades que han ostentado esta distinción, como Logroño (2012) o San Lucar de Barrameda (2022).
¿CÓMO SE GUISA EN LA
CAPITAL DE LA GASTRONOMÍA?
'La cocina que conquista' ha sido el eslogan escogido por Oviedo para presentar su oferta gastronómica, en la que no faltan carnes, pescados, mariscos, 'fabes', sidra o carbayones y arroz con leche. El producto es una de las claves de la gastronomía ovetense y destaca por su calidad y variedad.

Fabada, Oviedo.
Y es que en Asturias hay vida más allá del cachopo gigante que atrae a los turistas más 'fartones' (comilones). En el Principado se guisan con mimo el pote, las verdinas, el pitu caleya (pollo criado en libertad) o la caza y el bonito y el pixín (rape) ocupan un lugar importante en las cocinas asturianas.
Otra de las claves de la cocina ovetense, y por extensión de la asturiana, reside en el arraigo en la tradición, como pone de manifiesto el 'Club de Guisanderas', un grupo de cerca de 40 expertas cocineras que han dedicado su vida a los fogones y a condensar la esencia del Principado en sus cazuelas tradicionales.
COMIDA CON HISTORIA
La cocina está repleta de platos que recuerdan a lugares, pero también a fechas señaladas. Oviedo no se queda atrás y algunas de sus fiestas más destacadas llevan aparejado un menú típico. El cocinero Nacho Manzano fue el artífice del 'Menú del Indiano' que puso en marcha la Asociación 'Asturias con sabor'. Se trata de una iniciativa que se desarrolla dentro de las fiestas de San Mateo, en el mes de septiembre, como homenaje a los emigrantes asturianos en América.

Arroz con pitu.
Fabes con pantruque, albóndigas de ternera asturiana y gochu asturcelta y tartaleta de manzana con helado de vainilla componen el complemento al desfile del Día de América en Asturias.
Otro de los menús clásicos es el del Desarme, una fiesta gastronómica con origen en 1836, cuando los ovetenses vencieron al ejército Carlista con la cuchara. Para conmemorar ese día se come cocido carmelitano (garbanzos con bacalao y espinacas), callos y arroz con leche o 'casadielles', unos dulces habitualmente rellenos de nuez. El homenaje de la ciudad al campo que se celebra en 'La Ascensión' tiene su fiesta gastronómica con un menú compuesto por menestra de temporada, carne gobernada al estilo Oviedo y tarta de cerezas.
¿DÓNDE SE COME?
El Casco Viejo, el Bulevar de la sidra de Gascona o la Ruta de los Vinos son tres lugares para disfrutar de Oviedo con el paladar. Cada una tiene su momento y en cada una de ellas, el acercamiento al buen 'llantar' tiene sus peculiaridades.
El Mercado del Fontán y el Casco Viejo suelen estar muy concurridos en el aperitivo, la Ruta de los Vinos se llena por la noche y Gascona es el lugar por excelencia para disfrutar de unos 'culinos' o 'culetes' de sidra.
Ambiente sidrero
Otra de las claves de la cocina ovetense, y por extensión de la asturiana, reside en el arraigo en la tradición, como pone de manifiesto el ‘Club de Guisanderas’, un grupo de cerca de 40 expertas cocineras que han dedicado su vida a los fogones y a condensar la esencia del Principado en sus cazuelas tradicionales.
En Asturias, que aspira a hacer de la cultura sidrera Patrimonio Mundial Inmaterial de la UNESCO, la sidra se pide por botellas y se escancia con el brazo arriba para que caiga en el borde del vaso.
Asturias es un lugar donde triunfa el binomio mar y montaña, pero también la región donde cocina, paisaje y tradición se dan la mano para ofrecer la mejor experiencia. Este año se viste de gala y quizá es la mejor excusa para acercarse a conocerla.
Además, desde el pasado 30 de noviembre, Asturias está más conectada que nunca. Tras años de obras, la alta velocidad ha llegado al Principado desde Madrid. Además, desde el aeropuerto de Asturias hay más conexiones que nunca con ciudades europeas, entre ellas, Londres, París, Roma o Venecia.
Tarta de manzana
Tarta de almendra