Archivo - Vista general del aeropuerto de Palma. - Isaac Buj - Europa Press - Archivo
PALMA 26 Oct. (EUROPA PRESS) -
Las aerolíneas afrontan el invierno en Baleares con un incremento de plazas del 4,4%, hasta los 10,37 millones, según la Asociación de Líneas Aéreas (ALA).
Por aeropuerto, el aeropuerto de Palma crecerá un 6% en el número de plazas, hasta las, hasta 7,98 millones, y el de Menorca lo hará un 1,2% hasta los 700.392 asientos. En el de Eivissa, por contra, se espera un recorte del 1-1,% en las plazas, hasta las 1,6 millones este invierno.
En términos generales, se han programado 145,6 millones de asientos para la presente temporada de invierno en España, que se extiende a marzo de 2027, un incremento del 5,5% con respecto al mismo periodo del año anterior, sin descartar posibles ajustes en la programación por el elevado nivel de incertidumbre geopolítica y el encarecimiento del combustible.
En este contexto, el presidente de la patronal, Javier Gándara, ha advertido este lunes en rueda de prensa que la situación está reduciendo "drásticamente" los márgenes de beneficio de las aerolíneas a escala global, sin que "exista visibilidad sobre cuánto tiempo se prolongará".
Actualmente, las grandes compañías aéreas mantienen entre un 60-80% de cobertura sobre el precio de queroseno de cara a esta temporada de invierno.
En cuanto al desempeño a nivel regional, Canarias se mantiene plana en su capacidad para este invierno, mientras Baleares y Andalucía experimentan crecimientos por encima del 4%. Por su parte, el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas destaca con un 10% más de plazas adicionales, mientras que el de Barcelona-El Prat crece un 1,9%.
Respecto a la temporada de verano, el número de pasajeros, cifrado en casi 192 millones, se anotó un aumento interanual inferior a los 1,35 millones de vuelos, es decir, +4,4% frente al +4,7%, respectivamente.
En palabras de Gándara, el factor decisivo en este hecho fue el precio del queroseno, que afectó a la ocupación, pese a los importantes políticas de coberturas de combustible.
Estos aumentos fueron liderados por el segmento intraeuropeo al elevar el tráfico un 5,5% en la temporada estival, frente a los segmentos doméstico e intercontinental, que se comportaron de manera similar con subidas cercanas al 3%.
Bajo estas previsiones, la patronal anticipa un nuevo récord histórico en el movimiento de pasajeros para el cierre del año, ya que esta esta evolución positiva da continuidad al buen comportamiento registrado durante los primeros nueve meses del ejercicio, periodo en el que se han alcanzado los 257 millones de pasajeros hasta septiembre, un 4,1% más.
De cara al verano de 2027, el presidente de ALA ha avisado que la incertidumbre es "máxima", comparando la situación con la de los tiempos de la pandemia de Covid-19, debido a que las políticas de cobertura desaparezcan o sean más pequeñas, aglutinando en algunos casos, el 15-50% del precio del crudo cubierto.
OTROS RETOS: COSTES CRECIENTES DEL ETS Y EL SAF
Al margen de la guerra, durante su intervención, Gándara ha apuntado una serie de retos que también afronta el sector de la aviación, como la revisión del Sistema de Comercio de Emisiones de la Unión Europea (ETS), de la que ha reclamado que tenga en cuenta el sobrecoste asociado al uso de combustibles sostenibles de aviación (SAF) cuyo precio multiplica entre 3 y 8 veces al del combustible convencional.
A su juicio, los 110 millones de derechos de emisión adicionales reservados para incentivar el uso de SAF son claramente insuficientes para compensar el sobrecoste al que las aerolíneas están obligadas por el Reglamento RefuelEU, teniendo que aumentarse dicho Fondo de Derechos hasta al menos los 500 millones de derechos.
Tal y como ha afirmado, esta normativa elevaría "sustancialmente" la factura medioambiental de las compañías al ampliar su ámbito geográfico de aplicación hasta los 5.000 kilómetros de distancia desde el centro de Europa, poniendo en peligro la continuidad del sistema global de compensación y reducción de emisiones, auspiciado por la OACI, el Corsia.
Sobre el SAF, el presidente de ALA ha asegurado que su elevado precio y la limitada disponibilidad constituyen barreras para su implantación a gran escala. Por ello, ha reiterado su petición de que las administraciones ayuden mediante el impulso de incentivos que favorezcan su producción y consumo.