El Consell de Mallorca inicia las obras del área recreativa de Can Canut, en una urbanización de Marratxí. - CONSELL DE MALLORCA
PALMA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -
El Consell de Mallorca ha iniciado las obras del área recreativa de Can Canut, en Marratxí, junto a la urbanización de Can Garriga, un equipamiento con una superficie de unos 14.500 metros cuadrados, un plazo de ejecución de cuatro meses y un presupuesto de 914.256 euros.
El área recreativa de Can Canut se convertirá en un punto de encuentro multifuncional para personas de todas las edades y un vínculo entre las instalaciones de la planta de compostaje y los residentes, según ha informado en una nota de prensa la institución insular.
De acuerdo con las demandas que recogió la Dirección Insular de Residuos, el área recreativa dispondrá de una zona para practicar calistenia y una para gimnasia para las personas mayores, un circuito para bicicletas de montaña, una zona infantil de anfiteatro, un circuito para correr y una zona para los perros.
La vicepresidenta y consellera insular de Sostenibilidad y Medio Ambiente, Aurora Ribot, y el director insular de Residuos, Juan Carrasco, han visitado el inicio de las obras.
También han asistido el alcalde de Marratxí, Miquel Cabot, la regidora de Medio Ambiente y Agricultura del Ayuntamiento de Marratxí, Cristina Alonso, y la de Transparencia, Defensor de la Ciudadanía y Participación Ciudadana, Neus Serra.
Ribot ha destacado que la instalación da respuesta a una reivindicación de más de 20 años de los vecinos de Can Garriga.
La consellera insular ha explicado que la futura área recreativa de Can Canut recoge las peticiones formuladas por los vecinos de la zona y quiere que éstas se integren en el entorno existente.
Por su parte, el director insular de Residuos, Juan Carrasco, ha detallado que el área proyectada responde al topónimo es Bosquet, por lo que se procurará generar un ambiente que imite las dinámicas de zonas forestales o de garriga, mediante el arbolado y las especies arbustivas autóctonas.
La vegetación será una parte fundamental del área recreativa. Se formarán barreras visuales para preservar la intimidad de los vecinos más próximos a los taludes y se utilizarán especies autóctonas.
Al mismo tiempo, han explicado, habrá un recorrido circular para peatones que atravesará las diferentes colinas y que permitirá interaccionar con los usos que se proponen.
Asimismo, se quiere dotar el área de un mirador. Concretamente, la colina que se encuentra en la vertiente oeste de la parcela es la más alta y, desde la cresta, hay una vista panorámica de la Serra de Tramuntana en el fondo y de los campos de cultivo que rodean el parque.
El proyecto definitivo se presentó después de haber completado un proceso participativo con más de 60 vecinos para hablar sobre la futura área recreativa. Aquel encuentro sirvió para recoger las demandas y propuestas de los vecinos gracias al espacio de diálogo y al debate que se abrió.