Un informe del Govern constata un aumento de hasta el 45,8% desde febrero en el gasóleo agrícola en Baleares y que los combustibles para pesqueros yasuponen el 60% de los gastos. - GOIB
PALMA, 18 Mar. (EUROPA PRESS) -
Un informe de Govern ha señalado que el gasóleo agrícola en Baleares ha aumentado hasta un 45,8% desde finales de febrero por el inicio de la guerra en Irán, un 21% más que en la Península.
Según ha informado este miércoles la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural en un comunicado, este informe se ha dado a conocer durante la reunión entre el Govern y el sector agrícola para analizar el impacto del conflicto en Oriente Medio en la economía de las Islas.
Según este informe, realizado por la Dirección General de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural y de la Dirección General de Pesca, el gasóleo agrícola ha aumentado un 24,7% entre el 28 de febrero y el 16 de marzo, porcentaje al que se añade un incremento del 21% derivado de la insularidad, aunque también derivado del conflicto en Oriente Medio.
Concretamente, de los 0,93 euros por litro que se pagaban a principios de enero, el precio subió hasta los 1,28 euros hasta llegar al pico de 1,6 euros el pasado lunes.
Además, se mantiene una diferencia estructural respecto a la Península, ya que el agricultor balear paga actualmente 0,28 euro por litro de combustible más que en los canales de suministro profesional, lo que representa un diferencial del 21,1%, vinculado a la ausencia de redes de distribución específicas en Baleares.
Por otra parte, el informe también refleja un encarecimiento de materias primas y el transporte relacionados con la alimentación natural. Así, productos como la soja han registrado incrementos acumulados del 11,3% , mientras que el maíz ha subido un 4,1%.
Como resultado, el coste del pienso en las Islas se sitúa en 418,5 euros por tonelada, frente a los 358 euros en la Península, lo que supone un sobrecoste del 16,9%, y una diferencia frente a la España continental que se ha incrementado en 37,5 euros desde enero.
60% MÁS EN COMBUSTIBLE PARA PESQUEROS
Por su parte, el precio del combustible en el sector pesquero se ha incrementado hasta un 60% en el último mes y medio, lo que, según el estudio, va a tener un impacto directo sobre la actividad del sector.
Según han indicado desde la Conselleria, el gasóleo pesquero ya constituye el principal coste operativo de la flota y, en el caso de los arrastreros, supone más del 50% de los gastos fijos.
Previsiblemente, este aumento de costes se trasladará al precio final del pescado y del marisco, sobre todo si se tiene en cuenta que la flota de arrastre es responsable de dos terceras partes del pescado de origen local que se desembarca en Baleares, según el Govern.
En este sentido, el conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha reiterado que existe un incremento relevante en los principales costes del sector, especialmente en la energía y en la alimentación animal, con un impacto directo en la rentabilidad de las explotaciones.
"El sector primario y pesquero es estratégico para Baleares. El Govern estará a su lado para acompañarlo en este contexto, defender sus intereses y trasladar la necesidad de establecer medidas específicas que tengan en cuenta la realidad insular", ha asegurado el conseller.
SUBEN LOS FERTILIZANTES
En el ámbito de los fertilizantes, el informe ha confirmado que hay una subida generalizada en los productos nitrogenados desde finales de febrero.
La urea granulada ha registrado incrementos de entre el 8,84% y el 14,29% en apenas dos semanas, mientras que el sulfato amónico ha aumentado un 14,29% y los fertilizantes complejos NPK, alrededor de un 9,38%.
A ello se añade un sobrecoste estructural derivado de la insularidad, estimado en un 8,93%, así como costes logísticos adicionales de aproximadamente 50 euros por tonelada. En conjunto, actualmente, abonar una hectárea en las Islas resulta alrededor de un 9% más caro que en la Península.
Por último, el informe también apunta a tensiones en el suministro, especialmente en el caso de la urea, con plazos de espera de entre dos y tres semanas en algunos puntos del archipiélago.