PALMA, 18 (EUROPA PRESS)
La inversión del Ayuntamiento de Palma para ser Capital Europea de la Cultura en 2031 fue de 82.500 euros entre 2025 y 2026, hasta 23 veces inferior a la de alguno de sus competidores.
Lo ha informado este miércoles el regidor de Cultura, Javier Bonet, en una rueda de prensa celebrada días después de que el jurado dejara a Palma fuera de la carrera para optar a esta distinción.
Palma, ha detallado Bonet, ha invertido en poco más de ocho meses de trabajo un total de 82.800 euros, unos recursos "muy limitados" que contrastan con los destinados por las ciudades que sí que han pasado a la siguiente fase.
Por ejemplo, ha desgranado, Cáceres ha invertido unos 750.000 euros, nueve veces más; Granada, unos 650.000, casi ocho veces más; Oviedo, unos 970.000, unas once veces más; y Las Palmas, 1,9 millones, casi 23 veces más.
El regidor ha señalado que muchas de estas ciudades no era la primera vez que presentaban su candidatura y que, por lo tanto, contaban con un proyecto y una inversión "estable" durante más de una década.
"En esta isla y en esta ciudad a veces cuesta hacer una inversión de según qué tipo porque enseguida se malintepreta, bien por la oposición, por la prensa o por diferentes sectores. Si nosotros hubiéramos dicho que nos hemos gastado un millón de euros, la portada de mañana hubiera sido que se tiran a la basura un millón de euros. La inversión ha sido muy contenida porque precisamente queríamos evitar que se hablara únicamente del coste cuando lo que hay detrás es un trabajo ingente", ha apuntado.
No obstante, ha subrayado, se calcula que el impacto mediático y el valor de la marca cultural creada por Palma para la ocasión oscila entre los 1,2 millones y los 2,1 millones de euros.
"Supone un retorno de un 1.500%, muy superior al del resto de candidaturas. Palma se presentaba por primera vez, han sido ocho meses de trabajo y mucho impacto y estamos muy contentos con estos resultados", ha dicho.
LA CONSTRUCCIÓN DE UN MÉTODO
Aunque no ha ocultado "cierta decepción" por el hecho de que la candidatura de Palma haya sido descartada por el jurado, ha reivindicado que el suyo era un proyecto que no estaba basado "en los fuegos artificiales ni una lista de grandes acontecimientos" sino en un método que permita organizar la ciudad alrededor de la cultura.
"Lo que ha hecho Palma estos meses no es simplemente competir por un título, sino pensar en su futuro cultural como ciudad. Hemos presentado un método, una manera de pensar cómo la cultura puede ayudar a organizar una ciudad que vive una realidad muy concreta, la de las ciudades mediterráneas que reciben millones de visitantes cada año. Pensábamos en cómo la cultura puede ayudar a reconciliar la ciudad con el turismo", ha incidido.
A su parecer, el modelo ideal no es del programar "grandes acontecimientos durante un año y después desaparecer", sino el de poner en marcha un proceso continuo que se prolongue durante años.
Con esa idea, el método planteado por Palma en su candidatura se centraba en tres ejes. El primero, en que la cultura "no debe ser un ornamento sino una herramienta para ordenar la ciudad"; el segundo, que es la cultura la que "define" el turismo; y el tercero, que la creatividad "no nace en los despachos sino en el tejido cultural, los artistas y los barrios".
Para ello el Ayuntamiento ha diseñado la "cláusula Palma 2031", una regla que persigue el objetivo de definir cómo debía ser cada uno de los proyectos que se integraran en la candidatura. Sus principios rectores debían ser la accesibilidad universal de la cultura, los procesos culturales completos y la generación de datos abiertos que pudieran servir de guía para otras ciudades.
El hecho de que Palma no haya sido seleccionada para seguir contendiendo para ser Capital Europea de la Cultura en 2031, ha asegurado Bonet, no implica que se dejen de lado las iniciativas que se habían iniciado en ese sentido o que guardaban relación con la distinción.
Es el caso, ha puesto por ejemplo, de las inversiones en infraestructuras culturales planificadas para el periodo 2026-2036 como son el edificio de GESA, el Palma Culture & Innovation Bay, el bosque metropolitano, el Distrito de las Artes o Can Ribas.
"Tenemos claro que estos proyectos se llevarán a cabo, muchos se han iniciado, otros están con los concursos de ideas, algunos en fase ejecutiva y otros cerca de acabarse. Son infraestructuras pensadas para una década de cultura en movimiento", ha incidido.
CRITICAS A LA IZQUIERDA
El regidor de Cultura también ha aprovechado su intervención para agradecer el apoyo recibido por parte del sector cultural y de alcaldes de otros municipios de Mallorca, como el de Inca, Virgilio Moreno (PSIB), o el de Esporles, Josep Ferrà (MÉS).
Un respaldo que ha contratado con la actitud de los partidos de la izquierda con representación en el Ayuntamiento de Palma, especialmente los socialistas y los ecosoberanistas.
A estos primeros incluso los ha acusado de "gritar de forma descosida" desde sus oficinas municipales cuando el jurado anunció que Palma no seguía siendo candidata a capital cultural europea, algo "indigno de la institución" y que, según él, generó la queja de algunos funcionarios.
Se ha dirigido de forma específica al secretario general de la Agrupación Socialista de Palma (ASP), el también portavoz parlamentario socialista Iago Negueruela, a quien le ha afeado unas declaraciones "ilustrativas de su conocimiento cultural".
"Son las declaraciones de una persona que no sabe, que no entiende y que no tiene ni tendrá el más mínimo cariño y conocimiento de la cultura de esta ciudad", ha criticado.