Actualizado 26/07/2009 17:21 CET

Las Islas son la tercera comunidad con más superficie afectada por erosiones moderadas del suelo, con un 76,6 por ciento

PALMA DE MALLORCA, 26 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las Illes Balears son, con un 76,62 por ciento, la tercera comunidad con más superficie afectada por procesos erosivos moderados, por detrás de Madrid (81,28%) y Extremadura (83,25%), según el Perfil Ambiental de España 2008, elaborado por del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM).

Este documento, recogido por Europa Press, incluye datos actualizados de doce autonomías sobre la erosión del terreno, con lo cual, el resto del ranking lo componen las comunidades de Cataluña (54,41%) y Andalucía (57,61%), Asturias (61,92%), Navarra (65,64%), La Rioja (65,84%), Murcia (66,41%), Islas Canarias (69,25%) y Galicia (74,34%).

El Perfil Ambiental de España destaca que, entre otras cosas, la erosión reduce la capacidad del suelo para absorber y acumular carbono atmosférico.

Es un proceso que, en sus diversas manifestaciones, puede considerarse como uno de los principales aspectos que contribuyen a la degradación de los ecosistemas en el territorio nacional, con importantes implicaciones de índole ambiental, social y económica.

Con todo ello, la erosión constituye además una de las principales causas de desertificación a escala nacional y regional.

El MARM explica que el inventario sobre la erosión se elabora de forma continua y cíclica, con una periodicidad de diez años y con una precisión equivalente a una escala 1:50.000. Su período de ejecución abarca los años comprendidos entre el 2002 y el 2012 (año en el que se prevé iniciar el segundo Inventario Nacional de Erosión de Suelos).

Así, los datos de suelo afectado por la erosión laminar y en regueros en las doce comunidades autónomas son el resultado de estudios realizados entre 2002 y 2008.

EROSIÓN

Por erosión del suelo se entiende normalmente la remoción del material terrestre, en superficie o a escasa profundidad, por acción del agua (erosión hídrica) o del viento (erosión eólica).

Conviene distinguir, en cualquier caso, entre la erosión del suelo a escala geológica, --fenómeno natural que interviene en el modelado del paisaje--, y que, a escala humana, generalmente se compensa con las tasas naturales de formación de suelo, y la erosión antrópica o erosión acelerada, --cuyo origen está en el uso inadecuado de los recursos naturales por el hombre que tiene marcadas consecuencias negativas de tipo ambiental, económico y social--.

Los factores que intervienen en la erosión hídrica son, en síntesis, cinco: precipitación, suelo, relieve, cubierta vegetal y gestión de la misma por el hombre.

Los efectos de la erosión del suelo en una zona repercuten en otras. Los suelos erosionados filtran menos la contaminación y tienen menos capacidad para absorber el agua que puede reponer las reservas hídricas subterráneas. Además, la erosión reduce la capacidad del suelo para absorber y acumular carbono atmosférico.

La presencia de suelo erosionado en suspensión en cauces fluviales puede afectar de forma significativa la flora y fauna acuática. Su acumulación puede cegar cauces, con un incremento de los riesgos de inundación, o disminuir la capacidad de almacenamiento de algunos embalses, colmatándolos y disminuyendo su potencial hidráulico y de producción hidroeléctrica.