PALMA 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
El Govern ha ejecutado actuaciones de gestión forestal sobre un total de 160,8 hectáreas de Mallorca, Menorca y Eivissa, con el objetivo de mejorar la resistencia de los bosques ante el cambio climático y reforzar la prevención de incendios.
Los trabajos se enmarcan en el proyecto 'Adaptación experimental al cambio climático de los hábitats de Baleares', financiado con 1,3 millones de euros procedentes del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS); según ha informado la Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural en una nota de prensa.
El proyecto, que se inició en diciembre de 2024 y finalizó el pasado mes de marzo, tenía previsto actuar sobre 125 hectáreas, pero finalmente han sido 160. Por islas, se han gestionado 92,7 hectáreas en Eivissa; 34,1, en Mallorca; y 34, en Mallorca.
El conseller de Agricultura, Pesca y Medio Natural, Joan Simonet, ha subrayado que estas actuaciones permiten mejorar la capacidad de respuesta de las masas forestales ante los efectos del cambio climático y, al mismo tiempo, reforzar las medidas de prevención de incendios.
El objetivo, ha destacado, es disponer de masas forestales más resistentes a las sequías, las plagas y los incendios y reducir la vulnerabilidad del territorio.
Por su parte, la directora general de Medio Natural y Gestión Forestal, Anna Torres, ha señalado que con estos trabajos se reduce la carga de combustible vegetal y genera discontinuidades que dificultan la propagación del fuego.
"De esta forma, avanzamos hacia unos bosques más resistentes y resilientes ante las sequías, las plagas y los incendios forestales", ha remarcado.
Las actuaciones se han centrado principalmente en reducir la competencia entre los árboles, favorecer su desarrollo e incrementar la capacidad de captura de CO2 de los bosques.
Asimismo, se han creado franjas de discontinuidad forestal para reducir el riesgo de propagación de grandes incendios y se han ejecutado tratamientos selvícolas destinados a aumentar la resistencia de las masas forestales ante sequías, plagas, incendios y otros impactos derivados del cambio climático.
Las tareas se han planificado de acuerdo con las características y necesidades de cada zona y se han concentrado especialmente en la apertura y el mantenimiento de fajas de prevención de incendios forestales y en la reducción del combustible vegetal en puntos críticos identificados en la planificación de prevención.
En Mallorca, entre otras actuaciones, se ha utilizado maquinaria forestal especializada, como una retroaraña, para ejecutar desbroces mecanizados sobre el regenerado forestal del entorno del Coll de sa Gramola, en Andratx.
Por otro lado, en Eivissa, las actuaciones se han centrado especialmente en el tratamiento del regenerado de pinos en zonas afectadas anteriormente por incendios forestales, como Benirràs y Morna.
Se han ejecutado clareos del regenerado natural para reducir la competencia entre los árboles, facilitar su adecuado desarrollo y disminuir la carga de combustible vegetal, lo que contribuye a reducir el riesgo en caso de un nuevo incendio forestal.
Las actuaciones llevadas a cabo se enmarcan en los objetivos del Plan Anual de Defensa contra Incendios Forestales de Baleares, orientados a mejorar la resiliencia de las masas forestales ante los efectos del cambio climático, reducir el riesgo de grandes incendios forestales y preservar los servicios ecosistémicos de los bosques, especialmente su papel como sumideros de carbono.