MADRID 14 Oct. (EUROPA PRESS) -
La acampada por la vivienda marcará el paso de las ovejas en la Fiesta de la Trashumancia, que se celebrará el próximo 25 de octubre, para la que el Ayuntamiento de Madrid trabaja en un plan b con cambio de itinerario, han informado fuentes municipales a Europa Press.
Mientras el Gobierno municipal, con José Luis Martínez-Almeida a la cabeza sigue reclamando al delegado del Gobierno, Francisco Martín, el levantamiento de la acampada. Almeida tiene claro que "no hay excusa ya para mantener la acampada de Sol", una vez que los promotores, el Sindicato de Inquilinas, "ya no están" y cuando "las reivindicaciones que hacen en Sol ya no tienen nada que ver o muy poco con la vivienda".
El alcalde se ha preguntado "por qué mantiene la acampada el delegado del Gobierno, Francisco Martín. "¿Por qué no actúa? ¿A qué está esperando? ¿A qué tiene miedo el delegado del Gobierno? ¿A qué tiene miedo el delegado del Gobierno?", ha cuestionado.
También ha adelantado que el Ayuntamiento está "dispuesto a estudiar mecanismos que permitan compensar" a los comerciantes de la zona afectados por la acampada de la vivienda, para advertir que "peligra una parte de la Navidad", la programada tradicionalmente allí.
LAS OVEJAS TOMARÁN MADRID
Pero antes de la Navidad llegará la Trashumancia. Será el 25 de octubre, una cita que llevará de nuevo los cencerros a las calles de la capital y recuperará el pago simbólico de 50 maravedís por cada millar de cabezas de ganado, establecido en una concordia de 1418.
La entrega de las monedas a los representantes municipales recuerda el acuerdo suscrito el 2 de marzo de aquel año entre los representantes de la Mesta y el Concejo de la Villa para permitir a los pastores el paso de sus ovejas y cabras por Madrid y su tierra.
El regreso de los rebaños permite recordar así una historia que todavía tiene señales en la ciudad. La calle de Alcalá fue un importante tramo de la Cañada Real Galiana y en la plaza de la Independencia se conservan mojones de piedra de la antigua vía pecuaria, según recoge el Ayuntamiento.
Por esas calles, hoy entre las más concurridas de la capital, vuelve a pasar cada otoño el ganado con motivo de esta celebración. En 2025 fueron más de 1.100 ovejas merinas y 200 cabras, que recorrieron el centro hasta llegar a Cibeles, acompañadas por cientos de curiosos y guiadas por miembros de la Fundación Trashumancia y Naturaleza.
UNA REIVINDICACIÓN QUE COMENZÓ EN 1994
La fiesta nació en 1994 por iniciativa de la Asociación Trashumancia y Naturaleza, en colaboración con el Ayuntamiento de Madrid, para reclamar una nueva Ley de Vías Pecuarias. El objetivo era proteger las cañadas, cordeles y veredas como bienes de dominio público y garantizar su conservación para el tránsito ganadero.
La norma se aprobó en marzo de 1995 y el paso de los rebaños quedó incorporado al calendario de la ciudad. Desde entonces, la celebración reivindica la protección de estos caminos y el trabajo de los pastores, además de acercar a los ciudadanos una actividad que sigue formando parte de la vida rural.
La red de vías pecuarias española suma unos 125.000 kilómetros. En la Comunidad de Madrid alcanza los 4.104 kilómetros y ocupa más de 13.000 hectáreas, con cuatro cañadas reales y numerosos cordeles, veredas y coladas.
La Fiesta de la Trashumancia recuerda también la aportación de la ganadería extensiva a la conservación de la biodiversidad, el control de incendios forestales y el mantenimiento de población en el medio rural.