Archivo - MÉS acusa al Ayuntamiento de Palma de "aplicar la mordaza" a los vecinos tras la retirada de una campaña contra el ruido - MÉS PER PALMA - Archivo
PALMA 22 Jul. (EUROPA PRESS) -
MÉS per Palma ha reclamado al Ayuntamiento de Palma que anule el proyecto de remodelación del edificio de GESA y convoque un nuevo concurso para transformar el entorno en un gran parque verde de uso ciudadano.
En un comunicado, la formación ha exigido que se hagan públicas las actas del jurado, que se anule el concurso y que se impulse un nuevo proceso con la participación de entidades vecinales, patrimoniales y sociales.
Los ecosoberanistas defienden convertir el entorno de GESA en un gran parque verde conectado con el Parc de la Mar y destinar el edificio a usos públicos, culturales y comunitarios, preservando íntegramente su valor patrimonial, con el objetivo de convertir el espacio en un referente de sostenibilidad, calidad urbana y participación ciudadana.
Según MÉS per Palma, el proyecto ganador contempla la construcción de dos nuevos edificios, un aparcamiento subterráneo y una zona verde de dimensiones reducidas, que, según añaden, no responde a las necesidades de la ciudad, ni a las reivindicaciones vecinales.
La formación ha criticado que la intervención afectará negativamente al edificio diseñado por el arquitecto Josep Ferragut y ha recordado que ARCA, integrante del jurado del concurso, manifestó que el proyecto no respetaba los criterios de mínima intervención exigibles en un inmueble con valor patrimonial.
En este sentido, ha advertido de que la actuación supondrá la desaparición de elementos originales del edificio, como una gran escalera, un mural y una lámpara diseñados por Ferragut.
La portavoz de MÉS per Palma, Neus Truyol, ha acusado al alcalde, Jaime Martínez, de anteponer "los planos a las personas" y ha sostenido que las grandes transformaciones urbanas "solo tienen sentido si nacen del consenso y responden a las necesidades de los barrios". Además, ha criticado que el proyecto, cuyo coste ha cifrado en más de 150 millones de euros, "va en contra de la voluntad de los vecindarios".
Por todo ello, MÉS per Palma ha defendido que el futuro de GESA debe decidirse mediante un proceso "transparente y participativo" que permita definir un proyecto consensuado con la ciudadanía.