El metro de Palma se reabre hoy después de estar cerrado durante diez meses por obras de reparación

Actualizado 28/07/2008 7:41:41 CET

El Govern anima a la ciudadanía a utilizar este servicio que tendrá un precio de 0,90 euros por trayecto

PALMA DE MALLORCA, 28 Jul. (EUROPA PRESS) - -

El metro de Palma reanudará hoy el servicio después de permanecer cerrado durante diez meses, después de que el Govern decidiera suspender la línea de forma indefinida el pasado mes de septiembre para subsanar las múltiples deficiencias detectadas en la red, unos defectos cuya reparación ha supuesto un desembolso de 28 millones de euros.

Tras acometer las reparaciones, el metro entrará en funcionamiento con una frecuencia de quince minutos. El primero saldrá a las 06:30 horas desde la Plaza de España y a las 06:45 horas de la Universidad. Tres convoys circularán simultáneamente en la línea que une la capital y el campus.

El precio del billete será de 0,90 euros y existe una tarifa reducida para menores de 26 años y mayores de 65 años, que será de 0,45 euros. El precio por trayecto con el bono T-40 es de 0,48 euros y 0,60 con el T-20.

El conseller de Movilidad, Gabriel Vicens, ha manifestado que su departamento ha podido ordenar la apertura de la línea de metro Palma-UIB cuando las deficiencias han sido solucionadas y no antes, para garantizar con "total seguridad" la integridad de los usuarios.

Asimismo, se anima a los ciudadanos a utilizar el suburbano a partir de hoy al tratarse de un "magnífico" transporte público, aunque por el momento el Govern descarta aumentar las líneas del suburbano durante esta legislatura y, en este sentido, tampoco está previsto hacer un enlace hasta el Parc Bit.

La Conselleria tiene la intención de conseguir que la tarjeta intermodal pueda ser empleada en todo el sistema de transporte público de Mallorca, incluido el metro, una actuación sobre las que se está trabajando, y que según dijo, se intentará poner en marcha "lo antes posible".

REPARACIONES REALIZADAS

Entre los trabajos de reparación llevados a cabo destacó el cambio de colectores de pluviales en el polígono de Son Castelló, la instalación de un gran colector de agua desde Gran Vía Asima hasta el torrente de Can Barberà, la impermeabilización de la lasa de cubierta de la estación intermodal, así como diversas actuaciones en los sistemas de seguridad, señalización y accesibilidad de toda la línea.

De este modo, el coste total del metro y soterramiento ha sido de 343 millones de euros (los 315 millones cifrados en el momento de su inauguración más los 28 millones de las obras de reparación), lo que supone un sobrecoste del presupuesto del 46 por ciento respecto al importe de adjudicación. Con todo, el coste que deberá abonar la comunidad autónoma por esta infraestructura asciende a los 536 millones de euros hasta el año 2031 343 millones de euros de capital total más los 193 millones de intereses generales).

AUDITORIA TÉCNICA Y JURÍDICA

Esta semana se presentaron los resultados de la auditoría técnica encargada por el Govern, en la que se constata que las deficiencias del metro "eran muy diversas y graves" y afectan a toda la línea del metro y a todas sus estaciones".

En ella, se constata que el drenaje era "insuficiente" en todas las estaciones del Polígono Son Castelló, graves problemas de inundaciones en la estación de Son Sardina, deformación en el forjado de Jacint Verdaguer, graves problemas de goteras, humedades y filtraciones en la losa de cubierta de la estación intermodal, la falta de elementos de seguridad necesarios en los túneles del metro y problemas de accesibilidad en las estaciones y andenes.

Por su parte, la auditoría jurídica del conjunto de actuaciones relacionadas con las obras de construcción de la línea metropolitana de Palma determina tres líneas de posibles responsabilidades que, a partir de ahora, serán concretadas por un gabinete de abogados de Mallorca, y que podrían afectan a la consultora, la dirección de obra y algunos contratistas.

Las lluvias registradas en agosto y septiembre del pasado año inundaron la línea y obligaron a evacuar a los usuarios de la estación de Son Fuster Vell, hasta que el Govern decidió cerrar definitivamente el servicio.