La imagen del Crist de la Sang, en el Davallament de este miércoles. - CONSELL DE MALLORCA
PALMA 1 Abr. (EUROPA PRESS) -
Miles de personas han asistido este miércoles al Davallament del Crist de la Sang, una de las imágenes más veneradas de Mallorca y uno de los momentos más importantes de la Semana Santa de Palma.
La celebración, según ha informado el Obispado en un comunicado, ha tenido lugar esta mañana en la iglesia del Santuari de l'Anunciació y se ha iniciado con una eucaristía presidida por el obispo, Sebastià Taltavull.
A continuación ha tenido lugar el momento central del Davallament, cuando la imagen del Crist de la Sang ha abandonado su cámara y ha sido venerada mediante el incienso.
Después, los 'sobreposats' se ha encargado de bajar la talla del Sant Crist y, en un gesto de proximidad con las personas que sufren y los enfermos, ha sido trasladada hasta el patio del Hospital General.
Desde ese mismo lugar partirá la procesión del Jueves Santo. Ricardo Consuegra, uno de los primeros siete laicos que asumieron la responsabilidad de llevar la imagen, será homenajeado por sus 50 años de servicio.
Posteriormente, la imagen ha recorrido la nave central de la iglesia en presencia de la Mare de Déu Dolorosa, trasladada el martes desde la parroquia de Sant Nicolau en procesión.
Este año, como novedad destacada, el Crist de la Sang lucirá un cinturón recientemente restaurado y que no se empleaba desde hace 25 años. La pieza data de 1860 y fue un regalo de la reina Isabel II.
Una vez retornada la imagen a la iglesia, ha sido colocada en posición horizontal delante de la nave central para que los fieles pudieran venerarla.
Finalizado el acto, la iglesia de la Anunciación permanecerá abierta de manera ininterrumpida durante toda la jornada. También podrá visitarse el Jueves Santo hasta el inicio de la procesión, así como el Viernes Santo durante la mañana.
EL BELÉN DE LA SANG
El Davallament de este año, ha indicado el Consell de Mallorca en un comunicado, también ha estado marcado por la recuperación del belén de la Sang después de décadas de ausencia.
Este conjunto, de estilo napolitano y considerado el belén en uso más antiguo de Europa, ha vuelto a exponerse gracias al proceso de restauración impulsado por la institución insular.
El proceso ha permitido recuperar las piezas principales, como la Virgen María, San José, el Niño Jesús y los ángeles barrocos, y devolver su valor patrimonial, cultural y espiritual a la ciudadanía.