Archivo - El alcalde de Palma de Mallorca, Jaime Martínez, durante un pleno del Ayuntamiento de Palma de Mallorca, en las Corts Baleares, a 30 de enero de 2025, en Palma de Mallorca, Mallorca, Baleares (España). - Isaac Buj - Europa Press - Archivo
PALMA 13 Nov. (EUROPA PRESS) -
La tramitación de los presupuestos del Ayuntamiento de Palma para 2026 han dado un paso más tras el rechazo del PP y Vox a toda las enmiendas, tres de ellas a la totalidad, presentadas por los grupos de la oposición.
Tanto los 'populares' como los de Santiago Abascal han votado en contra de todas ellas, más de un centenar en total, en la comisión extraordinaria celebrada este jueves, según han confirmado fuentes municipales.
El rechazo a las enmiendas deberá ratificarse en el pleno ordinario en el que se debata la aprobación inicial de las cuentas, paso previo necesario para que los presupuestos reciban luz verde definitiva.
Las cuentas municipales para el año que viene ascienden a 623,9 millones de euros, lo que supone un incremento del 2,25% tras sumar 13,7 millones respecto a los de este año.
El presupuestos consolidado para el próximo ejercicio, con las cuentas de los organismos autónomos y sociedades, asciende a 956,2 millones de euros.
El alcalde, Jaime Martínez, destacó las mejoras en los servicios públicos, la atención de las necesidades de los barrios y la creación de equipamientos a la vez que se reduce la deuda y se rebajan los impuestos.
La seguridad ciudadana será el año que viene el "área preferente" y los grandes proyectos, la reforma de la plaza Mayor y la rehabilitación del edificio de GESA.
El portavoz de Vox, Fulgencio Coll, se declaró "cómplice" de las cuentas argumentando que atienden las reclamaciones de su partido en materia de calidad de vida y en avanzar para que Palma "recupere la posición que en su día tuvo".
El PSOE, MÉS per Palma y Unidas Podemos habían presentado sendas enmiendas a la totalidad para intentar tumbar las cuentas, así como varias parciales para incluir en el texto asuntos principalmente relacionados con la vivienda.
"La ciudad sufre una emergencia habitacional sin precedentes: familias que solo pueden acceder a una habitación compartida, alquileres disparados y una oferta casi inexistente de vivienda asequible", dijo el portavoz de los socialistas, Francisco Ducrós.
En esa línea, los ecosoberanistas propusieron un impuesto a las casas vacías y la especulación inmobiliaria con la que calcularon que se podrían recaudar 45 millones de euros con los que financiar la compra de vivienda para ampliar el parque público municipal.
"Las cuentas del PP son frías, vacías y distantes con las personas. MÉS quiere unos presupuestos que vuelvan a poner la gente en el centro y que respondan a los problemas reales de Palma: la vivienda, la movilidad y la educación", expuso su portavoz, Neus Truyol.
La regidora de Unidas Podemos, Lucía Muñoz, consideró que las cuentas no garantizan el derecho a la vivienda, dependen del "monocultivo turístico" y son "insensibles" ante la crisis climática.
Es por ello que propuso un recargo del impuesto de bienes inmuebles (IBI) sobre los pisos vacíos, expropiaciones a los grandes tenedores, la creación de una tasa específica para los cruceristas, un recargo municipal al impuesto de turismo sostenible (ITS) y un plan para reconvertir plazas turísticas obsoletas en vivienda social.