Archivo - Dos postes eléctricos. - Marta Fernández - Europa Press - Archivo
Destaca la importancia de la transición energética para evitar que el crecimiento suponga un retroceso ambiental PALMA 20 Ago. (EUROPA PRESS) -
El consumo eléctrico en Baleares ha crecido un 1,9% en los últimos cinco años impulsado por un repunte del turismo internacional y el incremento poblacional, una cifra que contrasta con el descenso medio del 5,9% a nivel nacional registrado durante el mismo periodo.
Es una de las conclusiones que se desprenden de un estudio elaborado por la empresa Papernest en base a datos Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) y que analiza la evolución tanto del consumo eléctrico como del número de puntos de suministro en el archipiélago.
Mientras la mayoría de comunidades autónomas han visto como su consumo eléctrico caía desde 2019, Baleares no solo ha logrado recuperarse del "desplome" de la pandemia sino que ha superado ligeramente los niveles previos.
Así, siempre de acuerdo con el citado informe, la demanda eléctrica ha crecido un 1,9% en los últimos cinco años mientras que la media nacional marca un descenso del 5,9%. El diferencial relativo, por lo tanto, es de 7,8 puntos porcentuales a favor de las Islas.
Este comportamiento singular del archipiélago, han apuntado los analistas de Papernest, coincide con un repunte del turismo internacional, la electrificación progresiva de los alojamientos y el transporte y un incremento poblacional sostenido en el tiempo.
El crecimiento, han subrayado, puede interpretarse como un síntoma de dinamismo económico, pero también plantea interrogantes sobre la sostenibilidad del modelo habida cuenta de que el sistema eléctrico insular es "altamente dependiente" de la generación externa y tiene una "limitada capacidad de interconexión".
Por lo tanto, han sentenciado, "si la recuperación económica y turística es el motor, la transición energética deberá ser el volante que marque el rumbo para que el crecimiento no suponga un retroceso ambiental".
DOS FASES DIFERENCIADAS
El comportamiento del consumo eléctrico en Baleares entre 2019 y 2024, según el estudio, dibuja una curva marcada por dos fases, el "desplome abrupto" de 2020 y la posterior recuperación sostenida "que no solo compensó la caída sino que llevó el consumo por encima de los niveles prepandemia".
En 2019 el consumo estable se situaba en torno a los 5,6 megavatios hora (MWh) y se contrajo un -18,7% al año siguiente debido al cierre de fronteras y la paralización del turismo internacional. El segundo semestre de 2020 fue el más bajo del periodo analizado.
Entre 2021 y 2022 el consumo creció un 18,6% gracias a la reactivación económica y turística, una dinámica que se estabilizó --con una tendencia levemente ascendente-- durante los dos años siguientes.
LOS PUNTOS DE SUMINISTRO
La red eléctrica de Baleares, siempre de acuerdo con Papernest, ha crecido de forma "pausada pero constante" durante el último lustro, "manteniendo su cobertura y adaptándose al incremento poblacional y al aumento del parque de viviendas, incluidas las segundas residencias y los alojamientos turísticos".
Entre 2019 y 2024 la Islas contaron con una media de 731.838 puntos de suministro eléctrico, una cifra que supera en torno al 25% al promedio nacional, que se sitúa en los 575.841 puntos, y consolidándose como una de las regiones con mayor densidad de contratos en España.
En 2019 el archipiélago sumaba 721.013 puntos de suministro, una cifra que se ha incrementado en un 3,3%, hasta los 744.893, en los cinco años siguientes.
El diferencial respecto a la media nacional se ha mantenido estable durante la mayor parte de este tiempo, con Baleares alrededor de un 125% por encima del nivel medio nacional.
En conjunto, según la valoración realizada por los analistas, la red de suministro eléctrica balear combina estabilidad y capacidad de adaptación a la demanda, además de mantener una cobertura suficiente para un mercado "marcado por el peso del sector servicios y un elevado número de segundas residencias".
EL TURISMO Y LA TERCIARIZACIÓN IMPULSAN LA DEMANDA
En el archipiélago, prosigue el informe, la estructura del consumo eléctrico está condicionada por un perfil económico en el que el sector servicios, especialmente el turismo, la restauración y el comercio, tiene un peso superior a la media nacional.
De acuerdo con los datos de la CNMC, entre 2022 y 2024 la distribución del consumo eléctrico en Baleares muestra un "claro predominio del uso doméstico y de las pymes, en línea con el peso del sector servicios en la economía insular".
Durante ese periodo de dos años, el 94,8% de los suministros fueron de uso doméstico frente al 5,1 de pymes. Los consumos fueron un 43,1% domésticos, un 30,6% de pymes y un 26,4% industriales.
Solo en 2024, el doméstico supuso 2,4 millones de MWh, el equivalente al 3,2% del total nacional. Este crecimiento, para los analistas, sugiere un uso más intensivo de la electricdad en los hogares incluso sin un gran aumento en el número de suministros.
Las pymes, por su parte, consumieron 1,7 millones de MWh, un 5% del total nacional. La evolución de este segmento "refleja el dinamismo de la actividad empresarial y su dependencia de la estacionalidad turística" y sitúan a estas empresas como "el segundo motor de la demanda eléctrica en el archipiélago".
El consumo industrial fue de 1,5 millones de MWh, un 1,3% del global español. Aunque su participación es más reducida, se ha mantenido estable durante el periodo analizado, lo que indica que la industria balear "no ha experimentado cambios bruscos".