Archivo - El conseller de Educación del Govern balear, Toni Vera, interviene durante un debate de presupuestos autonómicos en el Parlament Balear, a 8 de julio de 2025, en Palma de Mallorca, Mallorca, Baleares (España). - Isaac Buj - Europa Press - Archivo
PALMA 21 Abr. (EUROPA PRESS) -
El conseller de Educación y Universidades, Antoni Vera, ha defendido la implantación del programa de gestión Llull y ha rechazado las críticas del PSIB, a quienes ha dado la bienvenida "al siglo XXI".
De este modo se ha expresado durante una interpelación que ha tenido lugar en el pleno del Parlament de este martes y que había sido solicitada por la diputada socialista Amanda Fernández, muy crítica con la puesta en marcha del citado sistema.
El conseller, cuando ha subido al estrado en su primera intervención, ha sacado una memoria USB y se ha dirigido a la socialista. "¿Sabe lo que es esto? En este modesto pendrive se coordinaba todo el transporte escolar y la gestión de los comedores. ¿Le parece bien que unos servicios tan esenciales dependieran de un soporte físico y en simples hojas de cálculo?", ha dicho.
Vera se ha preguntado qué hubiera pasado si esta memoria "se hubiera quedado en un domicilio particular o si un error en la actualización de datos hubiese pasado desapercibido" y la ha recriminado al PSIB que considere "que este método es satisfactorio". "Bienvenidos al siglo XXI", ha dicho, con ironía, dirigiéndose a la bancada socialista.
El actual Govern, ha contrapuesto, ha "transformado de forma radical esta manera trabajar" y la ha actualizado a unas tecnologías "que hoy son imprescindibles".
"Después de tres años de intensos debates dialécticos en esta Cámara, he llegado a la conclusión sarcástica de que usted encarna la corriente más conservadora, por su miedo a cualquier indicio de cambio", ha señalado.
La plataforma Llull, ha defendido, es una herramienta que permitirá al sistema educativo "avanzar hacia una gestión más eficiente, productiva y rentable".
"Es la respuesta obligada a las nuevas exigencias normativas y a la necesaria interoperabilidad en la administración. El modelo de Excel y pendrive ha llegado a su límite", ha insistido Vera, quien ha destacado la posibilidad que da este sistema a la hora de integrar servicios que hasta ahora estaban "dispersos".
DEL LLULL A LA JUNTA DE ANDALUCÍA
La socialista, por su parte, ha criticado los "riegos constantes, la dificultad para validar facturas y los fallos en la firma electrónica" que presenta el programa de gestión.
"Los centros denuncian un bloqueo creciente en la tramitación de facturas. Algunos directores entraban en Llull y se les redirigía a una página de la Junta de Andalucía", ha asegurado Fernández, quien ha afeado a Vera que "venda este sistema como una solución a todos los males pese a que no solventa ninguno, sino que trae más problemas".
A su parecer, lo más conveniente hubiera sido emplear los ocho millones que ha costado la "extrenalización" del nuevo sistema en la actualización del anterior, el GestIB, que los docentes y las familias de los alumnos ya conocían y manejaban.
"Se podría haber podido contratar a más personal o actualizar el sistema propio implantado por la Conselleria, lo que daría más seguridad en el tratamiento de miles de datos de alumnos, familias y docentes. Pero no, su ansia de privatización nos lleva a no tener un sistema propio", ha dicho Fernández.