Unos 475.000 niños necesitan ayuda para recuperarse de los terremotos en Lombok y Célebes, según UNICEF

Destrucción provocada por el terremoto y el tsunami en Palu
REUTERS / BEAWIHARTA BEAWIHARTA
Publicado 11/10/2018 23:52:10CET

MADRID, 11 Oct. (EUROPA PRESS) -

Alrededor de 475.000 niños indonesios necesitan ayuda humanitaria para recuperarse de los devastadores terremotos registrados en los últimos meses en Lombok y la isla de Célebes, según ha informado este jueves el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

El terremoto registrado en agosto en Lombok se saldó con cerca de 450 muertos, mientras que el que sacudió el 28 de septiembre la isla de Célebes, que provocó un tsunami con olas de hasta seis metros, dejó más de 2.000 muertos

"Nuestra máxima prioridad en este momento es garantizar que los niños reciben apoyo vital en forma de atención sanitaria, agua y saneamiento, nutrición y servicios de protección infantil", ha explicado la representante de UNICEF en Indonesia, Debora Comini.

"Los próximos seis meses son fundamentales, ya que trabajamos para asegurar que cada niño afectado tiene la oportunidad de continuar su recuperación y reconstruir y mejorar su vida, en un entorno seguro y favorable", ha agregado.

UNICEF ha detallado que tras el terremoto y el tsunami del 28 de septiembre unas 83.000 personas se han visto desplazadas en Célebes, mientras que unas 500.000 necesitan acceso urgente a servicios de agua y saneamiento.

Así, ha indicado que antes del desastre, la localidad de Palu --la más golpeada-- tenía una tasa de vacunación del 49 por ciento y una prevalencia de la desnutrición aguda y crónica del 12,5 y el 36,1 por ciento, respectivamente, lo que aumenta el riesgo de brotes de enfermedades.

A ello hay que sumar que muchas de las 2.700 escuelas de la región podrían estar afectadas y, en consecuencia, la educación de 270.000 niños se vería amenazada. Una de las mayores preocupaciones sigue siendo la situación de los niños separados de sus familias y de los que necesitan apoyo psicosocial.

El organismo ha destacado que, como parte de su respuesta de emergencia, proporcionará agua y saneamiento a los desplazados y contribuirá a la reanudación de los servicios de salud y nutrición, al tiempo que establecerá espacios temporales de aprendizaje.

En el caso de Lombok, UNICEF apoyo al Ministerio de Sanidad en tareas de nutrición, salud maternoinfantil y vacunación, y al de Obras Públicas en agua y saneamiento.

"Un equipo conformado por personal de UNICEF ha estado ya en las zonas afectadas dando apoyo a la respuesta del gobierno en las áreas de agua, saneamiento e higiene, protección infantil, salud, nutrición y educción. Y seguiremos estando allí para ampliar nuestras operaciones de emergencia y empezar a propiciar una recuperación que permita a los niños recuperar sus vidas y buscar un futuro mejor", ha explicado Comini.

El organismo ha resaltado que necesita 26,6 millones de dólares (unos 23 millones de euros) para apoyar a 1,4 millones de personas con acceso a servicios de agua y saneamiento, protección infantil, educación, salud y nutrición infantil, tanto en Célebes como en Lombok.

REAPERTURA DE ESCUELAS

Por otra parte, la organización no gubernamental Save the Children ha destacado que la reapertura el lunes de los colegios en Célebes ha permitido a miles de niños volver a las escuelas, muchas de las cuales han quedado destruidas o parcialmente dañadas.

Por ello, ha establecido junto a su socio local Yayasan Sayangi Tunas Cilik (YSTC) centros temporales de aprendizaje en las zonas afectadas para dar "una sensación vital de rutina y normalidad entre tanta devastación".

"Las escuelas son espacios muy importantes para los niños. No sólo son donde los niños aprenden y desarrollan nuevas capacidades, sino donde se sientes seguros y apoyados en un ambiente de crianza", ha destacado Selina Sumbung, presidenta de la YSTC.

"Es descorazonador saber que cientos de miles de niños en Célebes centrales están regresando para ver sus clases en ruinas", ha dicho, antes de relatar que cuando visitó Palu el domingo vio la destrucción causada por el desastre.

Así, ha manifestado que "los niños quieren volver, quieren aprender, pero ven sus libros en el suelo, las sillas y las mesas rotas". "Apoyamos el compromiso del Gobierno de Indonesia para lograr que los niños vuelvan a la escuela en cuanto sea seguro", ha dicho.