AfD termina su congreso entre invectivas contra Angela Merkel y las "élites de Alemania"

Joerg Meuthen y Alexander Gauland
REUTERS / FABIAN BIMMER
Actualizado 03/12/2017 16:58:29 CET

HANOVER, 3 Dic. (DPA/EP) -

El partido ultraderechista y xenófobo Alternativa para Alemania (AfD) ha terminado de expulsar de su cúpula a los elementos más moderados con el nombramiento de su jefe de bloque en el Parlamento, Alexander Gauland, como nuevo copresidente de la formación, junto al eurodiputado Joerg Meuthen, al término de su congreso de Hanover.

En el segundo y último día del encuentro se han escuchado fuertes críticas a la presunta "islamización" de Alemania y a la canciller democristiana Angela Merkel. Una de las integrantes de la ejecutiva, Beatrix von Storch, elegida integrante de la ejecutiva, llamó a Merkel "la mayor delincuente en la historia de la posguerra alemana" por permitir el ingreso de más de 1,2 millones de refugiados en 2015 y 2016.

Von Storch, una política que causó revuelo al justificar el uso de armas contra mujeres y niños para impedir que entrasen en Alemania, identificó "la decadencia de las élites" como el principal problema de Alemania. "La AfD es la última esperanza para este país", ha aseverado.

También Alice Weidel, quien dirige junto con Gauland la bancada de la AfD en el Bundestag (Parlamento) alemán, dirigió duras palabras a la mandataria tras ser confirmada en la ejecutiva. "El ocaso de Merkel está sucediendo desde hace tiempo. Nosotros lo causamos", ha dicho.

La AfD galvanizó el descontento de muchos alemanes hacia la política de puertas abiertas de Merkel para hacerse con 12,6 por ciento de los votos en las elecciones generales en septiembre y convertirse en tercera fuerza y en la primera agrupación de extrema derecha que se sienta en el Parlamento germano en más de medio siglo.

El partido antiinmigración eligió el sábado a Gauland y Meuthen como presidentes, dos políticos que protegen al nacionalista Björn Höcke, el dirigente del partido en Turingia, en el proceso de expulsión por criticar la cultura de la memoria de los crímenes del nazismo y llamar "monumento de la vergüenza" al dedicado a las víctimas del Holocausto en Berlín.

Gauland es considerado por los críticos como un hombre de paja que proyecta una falsa imagen de moderación. Si bien impidió la elección como miembro de la directiva de un ex funcionario del neonazi Partido Nacional Democrático (NPD), recuerdan que en el pasado pidió al país que deje de reprocharse su pasado nazi y se muestre orgulloso de los soldados germanos que lucharon en las dos guerras mundiales.

La elección de la nueva directiva fue precipitada por la partida de la copresidenta Frauke Petry, que precisamente acusó al partido de haberse vuelto demasiado extremista y ahora es diputada independiente.

En declaraciones al diario 'Bild', Petry afirmó que la AfD ha quedado en manos de la derecha nacionalista. "Ahora pasa lo que siempre quiso Björn Höcke, tener a Gauland de marioneta en la Presidencia".

El congreso ha estado acompañado por fuertes protestas callejeras y choques entre manifestantes y la Policía que se saldaron el sábado con varios policías y por lo menos un manifestante heridos y la detención de diez manifestantes. Unas 6.500 personas marcharon por la ciudad del alemana en señal de repudio.