Actualizado 24/07/2007 13:36 CET

Afganistán.- Líderes tribales y religiosos trabajan para conseguir la liberación de los 23 surcoreanos secuestrados

KABUL, 24 Jul. (EP/AP) -

Varios líderes tribales y los clérigos intentan negociar con los extremistas la liberación de los 23 ciudadanos surcoreanos un día después de que el presunto portavoz talibán, Qari Yousef Ahmadi, indicase que los insurgentes ampliaban el ultimátum hasta la noche de hoy, aunque según fuentes policiales, no es totalmente fiable que sea verdad.

El Ministerio de Defensa surcoreano, mientras, informó de que había pedido al Ejército afgano que se abstuviese de realizar operaciones cerca de donde se cree que los secuestradores tienen a los surcoreanos para no provocarles.

Los habitantes de la provincia de Ghazni se manifestaron para demandar que los rehenes sean liberados, según informó el subjefe de la Policía provincial, Mohammad Zaman. Algunos llevaron pancartas y gritaron eslóganes pidiendo la liberación de los surcoreanos, añadió. Un reportero de Associated Press comentó que había observado de 100 a 150 residentes en la manifestación. "Queremos que los talibán les liberen, porque son invitados", dijo Zaman. "Están en Afghanistán y queremos que estén a salvo, manifesto.

Por otro lado, una delegación de cinco miembros de la provincia de Ghazni se trasladó hoy al distrito de Qarabagh para intentar asegurar la liberación de los secuestrados, según informó el jefe local de la Policía, Khwaja Mohammad Sidiqi.

"Nuestras negaciaciones continúan", declaró el legislador que representa a la provincia de Ghazni en el parlamento afgano, Khial Mohammad Husseini. "Espero que podamos conseguir un buen resultado hoy", añadió.

Los milicianos ya han ampliado el plazo en tres ocasiones. Las autoridades afganas de la provincia de Ghazni se han reunido en persona con ellos y también están negociando mediante llamadas telefónicas, pero hasta ahora no se han hecho grandes progresos.

El viceministro del Interior afgano, Abdul Khaliq, no descartó la posibilidad de liberar presos, pero negó que Afganistán estuviese preparado para firmar un acuerdo contra sus "intereses nacionales" y su "Constitución".