Actualizado 14/01/2016 07:59 CET

AI denuncia torturas y muertes bajo custodia en Túnez cinco años después de las revueltas

Bandera de Túnez
REUTERS

MADRID, 14 Ene. (EUROPA PRESS) -

Amnistía Internacional (AI) ha denunciado las torturas y las muertes bajo custodia policial que se han producido en Túnez en los últimos años y ha asegurado que podrían hacer retroceder los logros que se han conseguido en materia de Derechos Humanos cinco años después de la caída del régimen de Zine al Abidine Ben Alí.

La ONG defensora de los Derechos Humanos visitó el país en diciembre de 2015 y recogió varios testimonios sobre muertes bajo custodia policial al igual que las denuncias de algunas víctimas que fueron torturadas mientras estaban siendo interrogadas por la Policía.

"La tortura y la represión eran características del régimen del expresidente Ben Alí; no se debe permitir que se conviertan en rasgos del Túnez posterior al levantamiento", ha afirmado el director adjunto del Programa Regional para Oriente Próximo y el Norte de África de Amnistía Internacional, Said Boumedouha.

Según esta ONG, se han producido al menos seis muertes bajo custodia policial desde el año 2011. Pero además, AI ha asegurado que o bien estos casos "no se han investigado efectivamente" o las investigaciones no han hecho que los casos se resuelvan. "Demasiado poco se ha hecho para reformar las fuerzas de seguridad y exigir cuentas a los responsables de este tipo de actos", ha añadido Boumedouha.

AI también ha explicado que ha recibido información sobre "torturas y malos tratos a detenidos y detenidas" mientras permanecían en prisión tras haber sido arrestados por terrorismo. Según algunos testimonios, las víctimas fueron sometidas a descargas eléctricas, sufrieron bofetadas y fueron obligadas a desnudarse.

"Aunque es comprensible que, tras los sangrientos atentados que han sacudido Túnez en los últimos doce meses, la seguridad sea una prioridad para el Gobierno, ésta no puede ser el pretexto para hacer retroceder los modestos avances en materia de Derechos Humanos alcanzados desde el levantamiento", ha asegurado Boumedouha.

Desde la ONG creen que debido a la amenaza terrorista que sufre el país, el Gobierno ha aprobado una serie de "preocupantes medidas" que podrían poner en peligro los logros que se han conseguido en los últimos años en materia de Derechos Humanos.

Además, ha asegurado que varias personas afirmaron que los agentes les paraban reiteradamente en la calle y que algunas personas han sido interrogadas sobre "sus creencias y prácticas religiosas" debido a su apariencia. "Existe el riesgo real de que esta mal planteada reacción adversa lleve de nuevo a Túnez al oscuro lugar en el que estaba hace cinco años", ha explicado Boumedouha.

AGRESIONES EN PRISIÓN

Uno de los casos que AI menciona en el comunicado es el de Sofiene Dridi, que fue detenido en el aeropuerto de Túnez en septiembre de 2015, ya que la Policía tenía una orden judicial de detención contra él por cargos de agresión con violencia.

Tras la detención, Dridi fue enviado a prisión y tres días después las autoridades avisaron a su familia de que había sido trasladado a un hospital. Al llegar allí, el personal negó a sus familiares que tuvieran conocimiento sobre Dridi y al preguntar en el tribunal les informaron de que había fallecido. Después de ver el cadáver en la morgue, su familia denunció que Dridi tenía hematomas en la cara y en el cuerpo.

AI ha pedido que todas estas denuncias sean "investigadas de forma independiente y que toda persona contra la que existan pruebas admisibles suficientes sea enjuiciada". También ha reclamado que la investigación debe incluir una autopsia adecuada realizada por un "patólogo forense independiente e imparcial".