MADRID 29 Jul. (EUROPA PRESS) -
Amnistía Internacional (AI) ha exigido este lunes al Gobierno de Costa de Marfil que ponga en marcha una comisión internacional encargada de investigar la matanza perpetrada hace aproximadamente un año en el campamento de desplazados de Nahibly, en el oeste del país.
La masacre se produjo el 20 de julio de 2012, cuando una multitud compuesta por miembros de la población local, 'Dozos' --cazadores tradicionales apoyados por el Estado-- y elementos del Ejército asaltó y destruyó el campo de Nahibly.
El campamento acoge en la actualidad a alrededor de 2.500 personas huidas de los enfrentamientos posteriores a las elecciones de 2010, la mayor parte de ellas pertenecientes a la comunidad étnica de los Guérés, que ha sido acusada de apoyar al antiguo presidente Laurent Gbagbo.
Según las estimaciones de Amnistía, al menos catorce personas perdieron la vida en aquel ataque, pero la cifra real se desconoce. Aparte, varias personas han sido víctimas de desaparición forzada y en octubre de 2012 fueron exhumados seis cadáveres hallados en los pozos, mientras que otras once fosas del mismo sector, que podrían contener los restos de más víctimas, ni siquiera han sido excavadas "a pesar de los reiterados llamamientos para que se emprenda investigaciones".
"Desde hace un año, y a pesar de sus compromisos en favor de la justicia, el Gobierno marfileño no ha hecho ningún avance en las investigaciones sobre los crímenes cometidos en este ataque", ha denunciado el investigador de Amnistía Internacional sobre África Occidental, Salvatore Saguès.
Los once pozos que quedan por excavar son vigilados noche y día por los soldados y policías de la misión de la ONU, pero "las autoridades no han hecho nada para librarlos de esta obligación". "El pretexto del Gobierno es que carece de equipos y materiales, pese a lo cual ha rechazado la ayuda ofrecida por la ONU", ha denunciado la organización.