Antiguos presos de Guantánamo demandarán a Estados Unidos por tortura física y psicológica

Actualizado 26/01/2008 21:19:00 CET
Actualizado 26/01/2008 21:19:00 CET

Antiguos presos de Guantánamo demandarán a Estados Unidos por tortura física y psicológica

JARTUM, 26 Ene. (Reuters/EP) -

Un grupo de sudaneses que pasaron años presos en la base militar estadounidense de Guantánamo sin que se presentara acusación alguna contra ellos anunciaron hoy que demandarán a Washington por la tortura física y psicológica que presuntamente sufrieron.

"Hemos pedido una compensación y una disculpa", explicó el cooperante Adil Hassan Hamad en rueda de prensa desde Jartum organizada por grupos de defensa de Derechos Humanos que aprovecharon para pedir la liberación de siete sudaneses que aún permanecen presos en la base estadounidense.

Hamad, liberado hace apenas un mes, compareció ante los medios de comunicación con un mono naranja idéntico a los que se utilizan en Guantánamo. Fue detenido en Pakistán en 2002 mientras trabajaba con refugiados y trasladado a Afganistán y posteriormente a la base estadounidense en suelo cubano.

El ex preso aseguró que su abogado estadounidense demandará una compensación en los tribunales estadounidenses, ya que una de las hijas de Hamad falleció durante su encarcelamiento porque la esposa de éste no podía costearse el tratamiento médico necesario. Otros dos sudaneses también pedirán una compensación por sus periodos en la prisión, aseguró Hamad.

También intervino en la conferencia de prensa Aygol Ismailova, la esposa azerbaiyana de Sami al Hajj, un periodista de la emisora Al Yazira y nacionalidad sudanesa que permanece preso en Guantánamo junto a otros 300 "combatientes enemigos" en un limbo legal por no concedérseles el estatus de prisioneros de guerra.

Al Hajj lleva 400 días en huelga de hambre y está siendo alimentado forzosamente dos veces al día de un modo que su abogado calificó de cercano a la tortura.

Ismailova lloró mientras se dirigía a los periodistas para relatar las últimas noticias sobre Hajj, quien orina sangre y sufre otros problemas de salud. "Su hijo Mohamed siempre me pregunta '¿Dónde está mi padre, quién se lo llevó? ¿Qué es una prisión? ¿Qué hacen allí?' y yo no sé qué contestarle", explicó.

"¿Sabe la gente que no tengo modo de contactar con mi marido que no sea a través de cartas que le llegan tarde y censuradas? Desde hace más de seis años no he escuchado su voz, no le he visto. Esto es tortura", agregó.

Ismailova aseguró que todos los presos de Guantánamo merecen una compensación y una disculpa y dijo que las autoridades sudanesas le han informado de que esperan que Hajj pueda ser liberado a finales de marzo.

Hamad y otros ex prisioneros de Guantánamo mostraron una celda similar a las de Guantánamo para explicar cómo las condiciones en las que se encontraban. "A menudo dejaban a los prisioneros atados en habitaciones muy, muy frías y se negaban a permitirles ir al servicio", indicó Hamad.

"Fui golpeado, obligado a permanecer de pie por largos periodos de tiempo, privado de sueño durante tres noches", dijo en referencia al periodo que pasó en Afganistán, antes de se trasladado a Guantánamo.