LONDRES 10 Nov. (EUROPA PRESS) -
Miles de mujeres sufren violencia doméstica en Bielorrusia, pero no reciben prácticamente ningún tipo de protección legal ni cuentan apenas con servicios de apoyo de las autoridades, según revela un nuevo informe de Amnistía Internacional difundido hoy.
De acuerdo con datos oficiales obtenidos por la organización, cerca de 3.000 mujeres fueron víctimas el año pasado de la violencia en Bielorrusia, pero se cree que la verdadera cifra ha sido mucho mayor.
Según Amnistía, las mujeres que sufren la violencia no tienen dónde ir porque no hay en todo el país ningún refugio para víctimas de este tipo de agresiones. Los tres centros oficiales que existen para situaciones de crisis no tienen fondos suficientes y no prestan el debido apoyo a las víctimas. Aparte, muchas organizaciones no gubernamentales (ONG) que tienen experiencia y pueden prestar ayuda no pueden hacerlo libremente debido a restricciones de sus actividades y su financiación impuestas por el Gobierno.
Aunque el Gobierno bielorruso ha reconocido que la violencia doméstica constituye un problema y ha tomado medidas prácticas y legislativas para abordarlo, lo que ha hecho hasta ahora es insuficiente, según Amnistía.
"A pesar de las medidas adoptadas por las autoridades, Bielorrusia sigue incumpliendo su obligación internacional de proteger los derechos de las mujeres", manifestó la investigadora de Amnistía Internacional sobre Bielorrusia, Heather McGill.
El Código Penal no ha definido ni tipificado aún como delito la violencia doméstica, aunque en 2002 se elaboró un proyecto de ley sobre su prevención y eliminación.
Amnistía Internacional considera positivo este proyecto de ley, pero le preocupan algunos aspectos de él, en particular, la cláusula relativa a la "conducta de las víctimas" podría servir para incriminar a las mujeres por provocar la violencia, con lo que se menoscabaría la obligación del Estado de protegerlas.
La organización cree que esta cláusula debe eliminarse y que, tanto en el Código Penal como en el Administrativo, la definición de violencia doméstica debe ser compatible con la Declaración de la ONU sobre la eliminación de la violencia contra la mujer.
El informe de AI denuncia que los autores de violencia doméstica continúan actuando con impunidad porque sólo un pequeño porcentaje de las mujeres que son víctimas de violencia en el ámbito del hogar lo denuncian realmente a la Policía. La mayoría de ellas no lo hacen porque temen sufrir represalias de sus parejas o ser procesadas por otros delitos y porque tienen a culparse a sí mismas, temen la vergüenza de la familia, tienen poca autoestima o no disfrutan de seguridad económica.
"La falta de voluntad política para combatir la violencia doméstica, así como la discriminación a que dan lugar los estereotipos relativos al género, priva a las mujeres de sus derechos básicos", advirtió McGill.