Actualizado 19/04/2007 13:47 CET

Bosnia.- El Gobierno bosnio ordena la expulsión de casi 400 personas a las que se ha retirado la nacionalidad

SARAJEVO, 19 Abr. (EP/AP) -

El Gobierno de Bosnia y Herzegovina ha ordenado a casi 400 personas a las que se ha retirado recientemente la nacionalidad que abandonen inmediatamente el país o se preparen para la expulsión.

A principios de este mes, el Gobierno revocó la nacionalidad a 367 personas, la mayoría de las cuales la habían adquirido durante la guerra bosnia de 1992-1995 y durante la posguerra gracias a los oficios de funcionarios que se habían saltado los procedimientos oficiales.

"La decisión es definitiva y vinculante. Con la retirada de su cuidadanía, todas estas personas se han convertido en extranjeros y deberán dejar inmediatamente el país de forma voluntaria o su estancia en él será considerada ilegal", advirtió el Ministerio de Segurida en un comunicado.

Bosnia fue duramente criticada tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos por haber facilitado la ciudadanía a personas supuestamente relacionadas con el terrorismo internacional.

En respuesta, el Gobierno puso en marcha una comisión encargada de revisar todas las nacionalizaciones concedidas tras la independencia del país, en 1992. La comisión hizo una serie de recomendaciones al Gobierno, que tenía la decisión final sobre cada caso. Desde la creación de este organismo han sido revocadas cientas de nacionalizaciones ilegales. La gran mayoría de los afectados abandonó voluntariamente el país, aunque algunos fueron expulsados por la fuerza.

En lo que respecta a las últimas retiradas de la nacionalidad, la comisión comprobó que en 367 casos, procedentes de países como Turquía, Egipto, Argelia, Siria, Túnez, Sudán y Rusia, los funcionarios habían ignorado los procedimientos legales. La comisión no precisó si entre estos casos hay personas acusadas de terrorismo.

Durante la guerra de Bosnia, numerosos combatientes de otros países, sobre todo de Oriente Próximo y norte de África, se unieron a las filas de los bosniacos musulmanes en su lucha contra las facciones serbias y croatas. Muchos de estos voluntarios se quedaron en el país tras la guerra y se casaron con mujeres del país, y una buena parte de ellos reside en la actualidad en comunidades islámicas situadas en remotas áreas rurales.