Publicado 14/06/2021 16:48CET

Brasil autoriza la presencia de la Fuerza Nacional para proteger la reserva indígena más grande del país

Archivo - Indígena kayapó de Brasil durante las protestas de su comunidad contra el olvido al que han sido relegados por parte del Gobierno de Jair Bolsonaro durante la crisis sanitaria del nuevo coronavirus.
Archivo - Indígena kayapó de Brasil durante las protestas de su comunidad contra el olvido al que han sido relegados por parte del Gobierno de Jair Bolsonaro durante la crisis sanitaria del nuevo coronavirus. - FERNANDO SOUZA / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Ministerio de Justicia de Brasil ha autorizado este lunes la presencia de la Fuerza Nacional en las septentrionales tierras indígenas de Yanomami, que albergan la reserva más grande de Brasil, después de que el Tribunal Supremo ordenara la protección de la región debido a un aumento de los enfrentamientos armados entre sus moradores y grupos vinculados a la minería ilegal.

La normativa, firmada por el ministro de Justicia, Anderson Torres, y publicada este lunes en el Boletín Oficial, explica que las fuerzas de seguridad del Estado serán desplegadas en la zona para "preservar el orden público y la seguridad de las personas y el patrimonio, en forma episódica y planificada".

La Tierra Indígena Yanomami se encuentra situada en el municipio de Alto Alegre, en el estado de Roraima, situado en el norte de Brasil. Desde la década de 1990 es escenario de enfrentamientos entre las comunidades que viven allí y los grupos delictivos que se dedican a la extracción ilegal de oro y otros minerales.

A finales del pasado mes de mayo, el juez del Supremo Luís Roberto Barroso ordenó al Gobierno tomar "todas las medidas necesarias" para proteger estas tierras y a sus habitantes, tras la petición conjunta presentada por un colectivo de pueblos originarios, la Defensoría del Pueblo, organizaciones de Derechos Humanos y seis partidos políticos.

En el fallo del Supremo, Barroso señaló que había "evidencias de amenaza a la vida, a la salud y a la seguridad de las comunidades ubicadas en Yanomami y Munduruku" debido a "la presencia de invasores" y "los actos de violencia que practican", los cuales además "agravan aún más la posibilidad de "contagio por COVID-19".

Según los consejos y los colectivos indígenas, los habitantes levantaron una suerte de barrera sanitaria para evitar el avance de la pandemia por sus tierras, entorpeciendo así la extracción ilegal e incautando algunos de los materiales que luego eran explotados ilícitamente en el interior de los bosques, cuenta Globo.

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