Brasil invita al embajador argentino a volver a Buenos Aires y rebaja las relaciones a nivel consular

Argentina lamenta una decisión "unilateral" y tomada "por cuestiones puramente ideológicas"

Archivo - El presidente argentino, Javier Milei (al frente), participa en el mitin del conservador Partido Liberal (PL) en São Paulo, Brasil, por la formalización de la candidatura presidencial del ultraderechista Flavio Bolsonaro
Archivo - El presidente argentino, Javier Milei (al frente), participa en el mitin del conservador Partido Liberal (PL) en São Paulo, Brasil, por la formalización de la candidatura presidencial del ultraderechista Flavio Bolsonaro - Europa Press/Contacto/Paulo Lopes
Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 5 agosto 2026 9:16

MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Brasil ha tomado la decisión de rebajar las relaciones con Argentina y ha informado al embajador de este país en Brasilia, Guillermo Daniel Raimondi, de que puede regresar a Buenos Aires, quedándose su contraparte, Julio Bitelli, en la capital brasileña en lugar de retornar a la legación diplomática que lideraba en el Estado argentino, en una medida sin precedentes entre las dos mayores economías de Mercosur que llega en medio de los ataques del jefe de la Casa Rosada, Javier Milei, contra su par brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

"En la tarde de hoy, el Embajador de la República Argentina en la República Federativa del Brasil fue convocado por el Ministro de Relaciones Exteriores de ese país, quien le comunicó la decisión del Gobierno brasileño de reducir el nivel de la representación diplomática bilateral al nivel de encargados de negocios y solicitar su regreso a la República Argentina", ha informado el Ministerio de Exteriores argentino en un comunicado.

El Gobierno de Milei ha indicado que "toma nota de la decisión adoptada unilateralmente" por Brasilia y que "lamenta su decisión de continuar aislándose del resto de la región por cuestiones puramente ideológicas", sin aludir de forma alguna a los insultos del jefe de la Casa Rosada contra Lula y el magistrado del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes.

"En estos últimos años, se han producido numerosos episodios de expresiones y respaldos políticos cruzados entre dirigentes de ambos países. En todos esos casos, sin excepción, Argentina eligió no convertirlos en un incidente diplomático", ha defendido la Cancillería. "Nunca respondimos a una diferencia política con una medida institucional. Ese criterio es el que la Argentina sostiene hoy", ha incidido.

Al hilo, Buenos Aires ha alegado que "las relaciones entre los Estados deben responder a los intereses permanentes de sus pueblos y no quedar supeditadas a las necesidades políticas y/o personales de los gobernantes de turno", defendiendo que "la política exterior argentina continuará guiándose exclusivamente por la defensa del interés nacional, la soberanía y el mandato conferido por el pueblo argentino".

LA MEDIDA DURARÁ LO QUE LOS ATAQUES DE MILEI A LULA

Si bien ni el Ministerio de Exteriores de Brasil ni el Ejecutivo de Lula, de forma más general, se han pronunciado oficialmente acerca de la decisión, medios brasileños sí han recogido dicha medida, como es el caso del diario 'Folha', que apunta que la enfriada situación diplomática se mantendrá mientras persistan las ofensas del ultraliberal, citando a miembros del Gobierno.

La medida no constituye una expulsión del embajador, sino un paso previo a ello. Esto es, Raimondi no será considerado persona non grata en Brasil y no tiene fecha límite para abandonar el país, aunque tampoco se le consultará sobre la relación bilateral a partir de ahora.

Su contraparte brasileña, Bitelli, en Brasilia desde el 26 de julio tras ser llamado a consultas en medio de la escalada de tensiones diplomáticas, no regresará a Buenos Aires, según ha difundido el diario argentino 'Clarín' y confirmado 'Folha' desde Brasil, que mantendrá apenas a un encargado de negocios mientras persistan los ataques de Milei contra el Gobierno de Lula.

LA CAMPAÑA ELECTORAL BRASILEÑA, EN EL OJO DEL HURACÁN

El conflicto con Argentina comenzó poco más de una semana atrás, cuando Milei atacó a las autoridades brasileñas durante el lanzamiento de la candidatura del ultraderechista Flávio Bolsonaro --hijo del expresidente Jair Bolsonaro-- en Sao Paulo.

En un encendido discurso, el presidente argentino se refirió a Lula como "ladrón" y "preso", y llamó "basura calva" al juez Alexandre de Moraes, quien vetó una visita del mandatario argentino a Jair Bolsonaro, bajo arresto domiciliario en Brasilia en el marco de su condena a más de 27 años de cárcel por liderar el intento de golpe de Estado contra Lula, que también tenía como objetivo a Moraes.

El magistrado basó su decisión en el endurecimiento de las condiciones del arresto domiciliario del expresidente brasileño por hacer campaña a favor de su hijo Flávio, entendiendo que el exmandatario violó las medidas cautelares de su régimen de detención al presentar una carta de apoyo a la precandidatura presidencial de su hijo y senador.

Al día siguiente de la diatriba del dirigente argentino, Brasil convocó al embajador argentino para que diera explicaciones y llamó a su representante en el vecino país de regreso a Brasilia. Con todo, la crisis no se detuvo: poco después, el ministro de Hacienda brasileño, Darío Durigan, tildó a Milei de "payaso", mientras que el secretario general de la Presidencia brasileña, Guilherme Boulos, describió al argentino como una "patética caricatura" y un adulador del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Lula, por su parte, optó por ironizar preguntando "¿Quién es este tipo?" al ser cuestionado por los medios sobre las declaraciones de Milei la semana pasada.

Desde Buenos Aires, miembros del Gobierno argentino como el ministro de Exteriores, Pablo Quirno, habían intentado restarle importancia a la situación durante toda la semana. "Por nuestra parte, no hay posibilidad de romper relaciones. No vamos a llevar esto al nivel institucional", destacó Quirno.

Con todo, apenas unos días después, Milei reanudó los ataques en una entrevista con la radio del diario 'La Nación', LN+: "Hablan de injerencia política en la región. Si hay alguien que interfiere políticamente en la región, es Lula, contaminándola por completo con las ideas repugnantes del socialismo", espetó.

La decisión del Gobierno de Lula replica la tomada por el Ejecutivo de Estados Unidos con respecto a su embajadora en el país norteamericano, Maria Luiza Ribeiro Viotti, a quien la Administración Trump ha revocado el visado, limitando sus funciones e impidiendo su regreso si saliera de territorio estadounidense.

Esa decisión de Washington ha sido repudiada este mismo martes por Brasilia, que ha acusado una "escalada deliberada de medidas hostiles motivada por razones ideológicas". Brasil ha denunciado además un "evidente" e "injustificado interés" por parte de Estados Unidos para "interferir en las próximas elecciones presidenciales" en las que el actual jefe del Planalto se enfrenta a Flávio Bolsonaro, quien ya ha recibido apoyos tanto de Estados Unidos como de Argentina.

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