MADRID 6 Ago. (EUROPA PRESS) -
La Casa Blanca ha negado un desencuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el secretario de Defensa, Pete Hegseth, a quien el mandatario habría recriminado, según 'The Washington Post', que no se le hubiera informado correctamente sobre una grave escasez de munición que amenazaría con limitar las opciones militares en la guerra contra Irán.
"Estuve en Camp David con el presidente Trump y el secretario Hegseth. Esto, literalmente, nunca ocurrió, y así se lo hemos dicho al 'Washington Post' en repetidas ocasiones", ha declarado en redes la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien ha descrito la noticia como una "historia de mierda vendida a muchos medios por alguien que, claramente, busca desacreditar al secretario" de Defensa.
Al hilo, ha aseverado antes de tachar la noticia como "falsa" que, "por desgracia para ellos, el presidente aprecia mucho al secretario y cree que está haciendo un trabajo magnífico".
También se ha pronunciado al respecto el portavoz del Pentágono, Sean Parnell, quien, citando la publicación de Leavitt, ha asegurado que desde el Departamento de Defensa han transmitido "lo mismo" al citado diario. "De todos modos, han publicado esa tontería falsa basada en fuentes anónimas", ha lamentado, describiendo la pieza como una "noticia falsa de principio a fin".
Según 'The Washington Post', que cita a dos personas familiarizadas con el encuentro entre Trump y Hegseth en Camp David --un retiro presidencial en el estado de Maryland--, Trump habría manifestado frustración con Hegseth, exigiéndole explicaciones sobre por qué aparentemente había sido engañado respecto a una grave escasez de municiones que amenazaría actualmente con limitar las opciones militares con Irán.
El cruce tuvo lugar el pasado viernes. Entonces, Trump expresó a Hegseth su enfado, afirmando que creía que el problema de las municiones "ya estaba resuelto", según las citadas fuentes, quienes hablaron bajo condición de anonimato por temor a represalias, según el periódico.
Hegseth, por su parte, se habría defendido y culpado, en su lugar, a su adjunto Stephen Feinberg, tanto por la escasez como por no haber garantizado que Trump estuviera plenamente informado del problema.
El secretario de Defensa fue uno de los principales impulsores de una acción militar contra Irán, convenciendo a Trump de que sería una victoria rápida y relativamente fácil, según varios funcionarios citados por el 'Washington Post', que recoge, citando a una de las fuentes, que la escasez de municiones --en particular de misiles guiados de largo alcance e interceptores de defensa aérea-- ha sido uno de los motivos por los que el inquilino de la Casa Blanca ha desistido de lanzar nuevos ataques masivos contra Irán en los últimos días.
Sin embargo, el magnate republicano adujo una supuesta petición de Arabia Saudí, entre otros países de la región, así como de Irán --que desmintió tal alegación--, cuando declaró el lunes que había ordenado y posteriormente cancelado "el mayor ataque desde la Segunda Guerra Mundial", a la espera de nuevas negociaciones sobre el estrecho de Ormuz.
TRUMP NIEGA ESCASEZ Y PIDE CÁRCEL PARA LOS "FILTRADORES"
En la madrugada de este jueves, Trump ha redoblado su postura, asegurando en su propio desmentido del artículo --que sólo aborda el contexto de escasez de armas sin mención alguna al supuesto enfrentamiento con Hegseth-- que "Estados Unidos cuenta con cantidades ingentes de 'municiones', especialmente de determinados tipos".
"Además, se están fabricando grandes cantidades que se envían a Estados Unidos según sea necesario. Las empresas del sector de la defensa están construyendo el mayor número de plantas y fábricas de la historia de nuestro país", ha incidido.
Por otro lado, ha asegurado que "los 'filtradores' de estas traidoras declaraciones están siendo perseguidos". "Se solicitarán penas de cárcel de larga duración", ha aseverado.