El caso de Eluana Englaro desata una crisis institucional en Italia

Actualizado 06/02/2009 20:42:20 CET

ROMA, 6 Feb. (EUROPA PRESS/G. Moreno) -

El presidente de Italia, Giorgio Napolitano, se negó hoy a firmar el decreto ley aprobado por el Gobierno que dirige Silvio Berlusconi para impedir la muerte de Eluana Englaro, la mujer que lleva 17 años en estado vegetativo, aduciendo razones de "inconstitucionalidad". La decisión se produce mientras la clínica en la que se encuentra la joven inició esta misma mañana el protocolo de interrupción gradual de la alimentación asistida que la mantiene con vida.

El controvertido caso de Eluana, sobre el que existe una sentencia definitiva del Tribunal Supremo que autoriza a suprimir la alimentación artificial, ha desatado un conflicto institucional entre el Gobierno de Berlusconi y el Jefe del Estado, además de haber generado un intenso debate social sobre el tema de la eutanasia.

De hecho, el Gobierno de Berlusconi empezó a estudiar el modo de evitar la muerte de Eluana a partir de este martes 3 de febrero, día en que la enferma fue trasladada a la clínica 'La Quiete' de Udine (norte de Italia), donde un equipo especializado de médicos dejará de alimentarla paulatinamente.

Finalmente, el Gobierno encontró la solución aprobando un decreto ley que prohíbe suspenderle la alimentación e hidratación hasta que el Parlamento apruebe una ley sobre el testamento biológico.

Sin embargo, el Consejo de Ministros no tuvo en cuenta la opinión vinculante del presidente de la República, Giorgio Napolitano, que poco antes había dado a conocer sus claras reservas con respecto a la aprobación de este decreto.

El Jefe del Estado había invitado al Gobierno a respetar la sentencia del Tribunal Supremo, en base a la división de poderes que rige el estado democrático italiano. De hecho, tras la aprobación del decreto, Napolitano tomó acto con "pesar" de la decisión del Gobierno y se negó a firmar el decreto, alegando razones de "inconstitucionalidad".

SUSPENSIÓN ALIMENTACIÓN SIGUE ADELANTE

Teniendo en cuenta que el decreto ley no puede entrar en vigor sin la firma del presidente, los abogados de la familia Englaro hicieron saber que seguirán adelante con la suspensión de la alimentación ya que "estamos actuando en plena legalidad", aseguró el letrado Vittorio Angiolini.

Por su parte, el líder del principal partido de la oposición -el Partido Democrático (PD), Walter Veltroni, trasladó a Napolitano "toda" su "solidaridad" y aseguró que con su comportamiento, Silvio Berlusconi "está intentando generar deliberadamente un incidente institucional".

Veltroni no dudó de la "intención política" que se esconde detrás de este caso, al tiempo que acusó a Berlusconi no sólo de desoír las razones del Jefe del Estado sino de pronunciar palabras "irresponsables y muy graves".

Berlusconi había dicho que si Napolitano no firmaba el decreto y decidía cargarse "esta responsabilidad" sobre la vida de una persona, el Gobierno invitaría al Parlamento a aprobar "en dos o tres días" una ley sobre el testamento biológico. "De otro modo, Eluana sería víctima de una ley que no existe", había explicado.

Pero la línea que está siguiendo Berlusconi también está causando estupor en sus propias filas y especialmente en su principal aliado, Gianfranco Fini, que actualmente preside la Cámara de los Diputados. Fini manifestó su "fuerte preocupación" ante el hecho de que el Consejo de Ministros no haya tenido en cuenta la postura de Napolitano, que estaba "ampliamente motivada desde el punto de vista constitucional y jurídico", aseguró.

El Vaticano, en cambio, sí apoyó la aprobación del decreto, tal y como expresó el presidente de la Academia Pontificia para la Vida, monseñor Rino Fisichella, al asegurar que el gesto del Gobierno había sido de una "gran valentía".

VATICANO CRITICA A NAPOLITANO

Por su parte, el presidente del Consejo Pontificio para la Justicia y la Paz, el cardenal Renato Martino, se mostró "consternado" por el hecho de que "con todas estas diatribas políticas se acabe matando a una persona". Además, se dijo "profundamente decepcionado" ante la negativa de Napolitano a firmar el decreto.

Aun con todo, la aprobación del decreto no fue el único medio que el Gobierno empleó para intentar impedir la muerte de Eluana. Según explicó el ministro de Sanidad, Maurizio Sacconi, los inspectores todavía están estudiando las condiciones de la clínica en que ha sido ingresada Eluana ya que "quedan por resolver algunos interrogantes" sobre la naturaleza de la estructura.

En realidad, ésta es un centro de asistencia a personas mayores, especializada en enfermos de Alzheimer. Al no tratarse de un centro sanitario como tal, queda fuera de la directiva con la que el Gobierno prohibió a los centros sanitarios suspender la alimentación o hidratación de aquellos enfermos que no pueden valerse por sí mismos.