Centenares de manifestantes expulsan a los milicianos que asediaban el Ministerio de Exteriores

Europa Press Internacional
Actualizado: sábado, 11 mayo 2013 4:18

MADRID 11 May. (EUROPA PRESS) -

Cientos de manifestantes han expulsado este viernes a los milicianos que asediaban la sede del Ministerio de Exteriores libio en el marco de una manifestación de apoyo al Gobierno, según ha informado el diario 'The Libya Herald'.

La manifestación, compuesta por alrededor de 200 manifestantes, se ha dirigido desde la plaza Argelia hasta el edificio, camino en el cual se han unido a la iniciativa otros grupos de personas.

A su llegada frente al ministerio, las apenas dos decenas de milicianos que se encontraban en ese momento frente a la sede han abandonado el lugar. La situación se ha vuelto tensa después de que varios manifestantes rompieran carteles que habían sido usados por los milicianos, lo que ha provocado que uno de ellos agrediera a varios con un palo.

En respuesta, decenas de manifestantes han intentado capturar al agresor, que se ha escondido en el interior de un edificio anexo al ministerio, según el diario libio. La situación se ha calmado tras el inicio de negociaciones entre ambas partes.

Horas antes, alrededor de 400 manifestantes opositores a las milicias detuvieron el tráfico en una protesta en la que mostraron carteles en los que se podía leer 'Defenderemos con nuestra sangre la legitimidad del Gobierno', 'No al derrocamiento del Gobierno con las armas' y 'Abandonad las armas y empezar a construir Libia'.

El jueves, grupos de milicianos libios retomaron el asedio a los ministerios de Exteriores y Justicia, apenas horas después de retirarse tras las peticiones formuladas por el Gobierno. Los participantes mostraron su voluntad de mantener las protestas hasta que los ministerios hayan sido "limpiados" de trabajadores que ocuparan cargos públicos durante el Ejecutivo del exlíder libio Muamar Gadafi.

Los milicianos reclamaban en un principio la aprobación de la Ley de Aislamiento Político, algo que hizo el domingo. Esta legislación impide ocupar puestos de responsabilidad a quienes ocuparon cargos políticos durante el Gobierno de Gadafi.

En las primeras protestas, alrededor de 1.500 milicianos llegaron a la capital desde varias localidades para participar en los asedios. En la actualidad, únicamente 200 siguen participando en los mismos.

Sin embargo, los milicianos, que celebraron la aprobación de la ley, aumentaron sus demandas inmediatamente después y solicitaron la dimisión del primer ministro, Alí Zeidan, al que acusan de haber pertenecido al Gobierno de Gadafi.

Zeidan fue diplomático durante el Ejecutivo de Gadafi, pero la nueva ley no especifica claramente a partir de qué nivel los funcionarios no podrán ocupar cargos de responsabilidad en el nuevo sistema político.

POSTURA DE ZEIDAN

En un discurso pronunciado el miércoles, el primer ministro afirmó que no usará la fuerza contra las milicias revolucionarias y abogó por el diálogo para solucionar la crisis política.

El mandatario indicó que el uso de la fuerza contra revolucionarios y civiles "era una preocupación para los gobiernos anteriores", desmarcando a su Ejecutivo de la toma de medidas violentas para suprimir el disenso en la sociedad.

Sin embargo, apuntó que el país "necesita generar urgentemente una cultura del debate", al tiempo que aseguró que en los últimos meses "ha habido malos entendidos en algunos asuntos", si bien especificó cuáles concretamente.

Respecto a las tensiones desatadas debido a los asedios de los ministerios, Zeidan se mostró sorprendido y resaltó que "todos los ministerios tienen miembros del antiguo régimen en sus filas".

En este sentido, recalcó que la ley será implementada "en su totalidad" y que considera que esta legislación "era necesaria para proteger la revolución". Asimismo, mostró su deseo de que los asedios "terminen próximamente en su totalidad".

Las presiones de los milicianos contra el Gobierno provocaron el martes el anuncio de dimisión por parte del ministro de Defensa, Mohamed Barghathi, si bien éste la retiró horas después a petición de Zeidan y de la cúpula militar.

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