MADRID 23 May. (EUROPA PRESS) -
Cerca de 110.000 refugiados sirios han entrado en Libia en los últimos 18 meses, huyendo de una guerra que ha causado más de 80.000 muertos en más de dos años y que ha situado a alrededor de 6,8 millones de personas en necesidad "urgente" de asistencia humanitaria, según ha informado este jueves la agencia de noticias de Naciones Unidas IRIN.
El pasado enero, Shevan, un sirio kurdo, llegó a Libia. "Dejé Siria a finales de 2011 y abandoné a mi esposa y a mi hija" mientras "buscaba un lugar en el que poder vivir lejos del conflicto infernal", ha declarado Shevan.
Después de lo que Shevan calificó como "un año difícil" en Líbano, donde tuvo que trabajar duramente para costearse la vida allí, regresó a Siria para recoger a su familia y se trasladaron a Libia, según el comunicado divulgado este jueves IRIN.
Cuando estalló el conflicto hace más de dos años, los ciudadanos sirios con pasaporte podían entrar en Libia sin un visado, pero las medidas se han endurecido desde el ataque en septiembre de 2012 a la Embajada diplomática de Estados Unidos en Benghazi. Desde entonces, solamente las familias tienen permiso para entrar, los hombres solteros no, ha afirmado la agencia de la ONU.
Además, a comienzos del pasado enero, el paso fronterizo desde El Salloum (Siria) a Musaid (Libia) fue cerrado a todas las personas que no tengan nacionalidad libia ni visado, de acuerdo con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).
LA ENTRADA EN LIBIA
Respecto a esta medida, el Ministerio de Interior libio ha invitado a sus "hermanos sirios" que habían entrado previamente en el país sin un visado a registrarse en cualquier oficina de expedición de pasaportes para obtener un certificado del Gobierno que confirmase su estado solicitante de asilo.
No obstante, un ciudadano sirio bajo condición de anonimato ha declarado a IRIN que todavía es posible cruzar la frontera y acceder a Libia sin visado. "Los contrabandistas cobran 500 dólares (387 euros) para ayudar a los sirios a cruzar la frontera con Libia. También he visto como algunas mujeres sirias ejercen la prostitución para pagar su entrada" al país vecino, ha añadido.
"Las sospechas sobre la posible infiltración de los servicios secretos sirios han sido la causa de que la mayoría (de refugiados) se hayan distanciado de los centros operativos gestionados por organizaciones humanitarias sirias", ha afirmado a IRIN el director de ACNUR en Libia, Emmanuel Gignac.
A finales de abril, ACNUR había registrado cerca de 8.000 sirios como solicitantes de asilo, aunque debido a una falta de acuerdo con el Gobierno, éstos no han podido finalizar los trámites para conseguir el estatus oficial de refugiado, según el comunicado.
COSTE DE VIDA
Muchos sirios han asegurado que el coste de vida en Libia es menor que en Siria y que existen mayores oportunidades de empleo. Según la agencia de la ONU, ésas han sido las principales razones que han llevado a muchos sirios a cruzar la frontera con Libia antes que a Jordania o Líbano donde el número de refugiados también es elevado.
No obstante, el coste de vida sigue siendo un reto para muchos miembros de la comunidad siria. "Pago 600 dinares (360 euros) al mes por un apartamento y yo apenas gano 900 (541 euros)", ha enfatizado Ali, un refugiado sirio que huyó de Duma, a las afueras de Damasco, a la agencia de Naciones Unidas.
"Las mujeres sirias se han ofrecido a sí mismas como esposas para los libios, al ver que no tienen otra alternativa para sobrevivir", ha declarado Mohamed, un refugiado sirio que vive en la ciudad costera de Misrata.
Otros sirios que viven en la misma ciudad han confirmado lo que está sucediendo en el país. "En Benghazi, las chicas sirias son conocidas como 'ovejas' por su bajo precio" ya que "los hombres con una esposa pueden permitirse tener a otra más joven", ha afirmado otro refugiado.