Cerca de 130 países se unen a un compromiso para luchar contra las drogas promovido por Trump en la ONU

Publicado 24/09/2018 22:25:24CET

NUEVA YORK, 24 Sep. (Reuters/EP) -

Unos 129 países en Naciones Unidas han firmado este lunes un documento redactado por Estados Unidos para combatir el problema global de las drogas, considerado por el presidente Donald Trump como una amenaza a la seguridad nacional y a la salud pública.

Las naciones han suscrito el "llamado a la acción sobre el problema mundial de las drogas" de una página, en un evento similar al organizado por Trump el año pasado en la reunión anual de líderes mundiales en Nueva York enfocado en la reforma de la ONU.

Trump, que ha manifestado dudas sobre el valor de la ONU, ha dicho este mismo lunes que "el potencial (de la entidad) se está cumpliendo, lentamente pero con seguridad".

Los países firmantes de la declaración no vinculante se han comprometido a desarrollar planes de acción para reducir la demanda por drogas ilícitas a través de la educación, la expansión de esfuerzos para tratamientos, el fortalecimiento de la cooperación nacional sobre justicia así como para la aplicación de leyes y políticas de salud y el recorte del suministro para frenar la producción.

"Si tomamos estos pasos juntos, podemos salvar las vidas de incontables personas en todas las esquinas del mundo", ha manifestado Trump en breves comentarios.

"Las drogas ilícitas están vinculadas al crimen organizado, a flujos financieros ilegales, corrupción y terrorismo. Es vital para la seguridad nacional y de salud pública que combatamos la adicción a las drogas y detengamos todas las formas de tráfico y contrabando que proveen de la capacidad financiera para despiadados carteles transnacionales", ha argumentado.

Entre los países que no firmaron el documento figura Nueva Zelanda. La primera ministra neozelandesa, Jacinda Ardern, ha indicado que Estados Unidos está particularmente enfocado en detener el uso de opiáceos.

"Tenemos varios desafíos que son bastante específicos a Nueva Zelanda y las drogas particulares que están presentes, pero también en tomar una postura de salud. Queremos hacer lo que funcione y por eso estamos usando una fuerte base de evidencias para hacerlo", declaró Ardern el domingo.

La adicción a los opiáceos es un creciente problema en Estados Unidos, especialmente en zona rurales. Según los Centros para el Control y Prevención de las Enfermedades, el año pasado los opiáceos estuvieron involucrados en más de 49.000 muertes en el país.

ALEJARSE DE LA GUERRA "REPRESIVA" CONTRA LAS DROGAS

Por otra parte, la Comisión Global sobre Políticas de Drogas ha señalado este mismo lunes que los gobiernos deberían alejarse de una guerra "represiva" contra las drogas que ha "fracasado" y analizar estrategias probadas para la aplicación de mercados regulados de sustancias riesgosas.

Desde que el grupo --que incluye a 12 exjefes de Estado-- comenzó a defender el fin de la prohibición de las drogas en el 2011, un número creciente de países y estados estadounidenses han creado mercados médicos o recreativos para la marihuana.

Ahora el grupo busca formas de allanar la salida de la prohibición, recomendando a los países que comiencen a regular las drogas de menor potencia, así como reformas a los tratados internacionales que requieren prohibición y castigo.

"El sistema internacional de control de drogas claramente está fallando", ha dicho Helen Clark, ex primera ministra de Nueva Zelanda. "La salud (...) de las naciones no avanza con el enfoque actual del control de drogas", ha añadido.

El informe argumenta que al tomar el control de los mercados de drogas ilegales, los gobiernos pueden debilitar a las poderosas bandas criminales que han crecido a pesar de décadas de esfuerzos para acabar con ellas.

El documento ha sido presentado en México, cuyas bandas criminales son los principales proveedores de heroína, metanfetamina, cocaína y marihuana a Estados Unidos y donde la violencia relacionada con los cárteles ha llevado a los asesinatos a un nivel récord.

"México es el país más importante en la lucha contra las drogas", ha recalcado el expresidente colombiano César Gaviria. La historia reciente de México ejemplifica la afirmación del informe de que las pruebas demuestran que arrestar a narcotraficantes tiene poco impacto en el suministro de drogas y puede aumentar la violencia.

El informe plantea una renegociación de los tratados internacionales que crearon una estrategia "represiva" en la que los consumidores de drogas y los vendedores minoristas enfrentan duras condenas de prisión, pero advierte que los países están lejos de un consenso global todavía.

"Las políticas actuales de drogas no reducen ni la demanda ni el suministro de drogas ilegales, sino todo lo contrario, mientras que el creciente poder del crimen organizado es una triste realidad", ha argumentado Ruth Driefuss, expresidenta de Suiza y líder de la comisión.