Chile.- Chile tiene hoy un 44,5% menos de pobres que al finalizar la dictadura de Augusto Pinochet

Actualizado 08/06/2007 22:21:22 CET

En los últimos tres años, 700.000 personas han salido de la situación de vulnerabilidad y de la indigencia

SANTIAGO, 8 Jun. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Claudia Riquelme) -

Chile tiene hoy un 44,5 por ciento menos de pobres que en 1990, cuando terminó la dictadura militar de Augusto Pinochet y comenzaron los gobiernos democráticos de centro izquierda, según los resultados de la encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen), que recoge datos de 2006 y que fue dada a conocer hoy en La Moneda.

Este instrumento, que es utilizado por el Gobierno para medir los niveles de pobreza y para distribuir los subsidios y herramientas sociales y asistenciales para los más desposeídos, mostró que, en los últimos 17 años, los cuatro millones de pobres que había en Chile se redujeron a dos millones y que, sólo entre 2003 y 2006, casi 700 mil chilenas y chilenos salieron de esa categoría.

Los resultados de la encuesta Casen fueron entregados por la presidenta Michelle Bachelet, quien dijo que el estudio muestra una caída de cinco puntos en los niveles de pobreza, además de bajas importantes en la indigencia y desigualdad durante los últimos tres años.

"Hemos reducido la pobreza, la indigencia y hemos disminuido la odiosa brecha de desigualdad entre los que tienen más ingresos y los que tienen menos ingresos en nuestro país. En pocas palabras, el índice de 18,7 por ciento de pobreza de 2003, ha caído a 13,7 por ciento en 2006. La indigencia ha caído de un 4,7 por ciento a un 3,2 por ciento", explicó.

"Esto quiere decir que aunque Chile ha aumentado su población en medio millón de habitantes en estos años, el número absoluto de pobres disminuyó en 696 mil personas, y de entre ellos, de entre los pobres, el número de indigentes decreció en 210 mil personas", señaló la mandataria.

Bachelet valoró que las políticas sociales de los últimos años hayan permitido disminuir la brecha de desigualdad entre los chilenos que tienen más ingresos y los que tienen menos.

En este sentido, subrayó que los resultados del estudio muestran "un punto de inflexión en la desigualdad. La brecha entre el 20 por ciento más rico y el 20 por ciento con menores ingresos, ha disminuido desde 14,4 veces a 13,1, si uno sólo considera los ingresos autónomos de los hogares".

Durante su intervención, recalcó que estos datos revelan que "por primera vez desde 1990 tenemos un mejoramiento distributivo de los ingresos propios de los hogares. Y lo que es más importante para mi gobierno, queda demostrado que con el aporte de las políticas sociales se logra reducir a la mitad la brecha de ingresos entre los hogares de mayores y menores ingresos del país".

La presidenta Bachelet indicó que "el papel del Estado es insustituible para corregir las desigualdades de ingreso de los hogares" y explicó que si se suman a ingresos autónomos las transferencias monetarias directas como las pensiones asistenciales, el Subsidio Único Familiar, el subsidio de agua potable, el bono Chile Solidario y los aportes en educación y salud, "la distancia entre el 20 por ciento más rico y el 20 por ciento más pobre, se reduce a 7,1 veces".

Bachelet dijo que Chile es "el país latinoamericano donde hay menos gente pobre, el que más ha reducido la pobreza en menor tiempo. Pero lo más importante, es que además lo ha hecho en libertad y en democracia. Con orgullo digo hoy que nuestro país está escribiendo una página de esperanza para todas las naciones que buscan un desarrollo humano y quieren, a la vez, derrotar la pobreza".

Explicó que los avances que muestra el país en este tema no son producto de la casualidad, sino del esfuerzo continuo de políticas diseñadas pensando en las personas, con una lucha permanente que se mantiene en el tiempo.

"Hace más de 17 años que venimos demostrando que es posible construir una sociedad que armonice los papeles del Estado, del mercado y de la sociedad, que consiga, simultáneamente, prosperidad, pero a la vez más justicia", indicó.

También, dijo que el enfoque adoptado en Chile conjuga los anhelos de creación, innovación y emprendimiento con la seguridad y la tranquilidad. "Estamos garantizando la libertad de emprender y estimulamos con políticas públicas la innovación y el capital humano", manifestó.

Bachelet agregó, sobre este tema, que en el país "el mercado juega su rol canalizando la iniciativa privada y permitiendo una asignación eficiente de los recursos. Pero el Estado corrige las fallas de mercado y emprende políticas sociales ambiciosas".

En esta misma línea, la mandataria señaló que "lo digo sin vanidad, pero también sin pudor: de esta experiencia exitosa de desarrollo surgen los contornos de un modelo chileno. Una manera nuestra de abordar ese desafío humano de desarrollo y de justicia".

Asimismo añadió que "hoy día estamos creciendo económicamente, sí, pero a la vez, también estamos disminuyendo la pobreza a mayor velocidad que lo habíamos hecho antes, cinco puntos en los últimos tres años. Este salto no se daba desde comienzos de la década del '90".

Bachelet subrayó que "siento orgullo de un país y de un gobierno que está logrando una mejor vida para su gente y, en especial, para los más humildes. Siento orgullo porque se ha estado cumpliendo estos últimos tres años lo que hemos prometido", dijo.

"A veces se ideologiza la discusión sobre nuestra economía y se presentan los problemas como insuperables. Lo concreto y lo práctico es que los gobiernos se pueden juzgar por sus logros y por sus prioridades. Por nuestros hechos nos pueden conocer. Los logros sociales aquí están: claros e indesmentibles", señaló.

"Algunos se han preguntado para quién gobernamos. Algunos dicen que para los empresarios, para los más acomodados. Otros dicen que gobernamos para los políticos. Incluso hay quienes nos insultan, pensando que gobernamos para nosotros mismos. Yo gobierno para todo el país, partiendo por los que más lo necesitan. Y así va a ser hasta el último día de mi gobierno", concluyó la presidenta chilena.