BEIJING 21 Nov. (De la corresponsal de EUROPA PRESS Débora Altit) -
Más de medio siglo ha necesitado China para apagar un fuego subterráneo declarado a principios de los años cincuenta en una mina de Xinjiang, en el extremo occidental de país.
El incendio se inició a más de 100 metros de profundidad en una fecha no determinada y ha consumido millones de toneladas de carbón y causado la emisión de 70.000 toneladas de gas tóxico a la atmósfera, según informa hoy la agencia oficial Xinhua.
Sin embargo, según la Oficina para la Lucha contra los Incendios en las Minas de Carbón, creada en la región, la buena noticia es que se han podido salvar unos 651 millones de toneladas de carbón de la quema, que cubrió una extensión de 923.500 metros cuadrados.
La oficina, de acuerdo con la agencia, ha destinado 89 millones de yuanes (unos ocho millones de euros) para aplacar el fuego, lo que consiguieron introduciendo agua en el pozo. "Cuando la temperatura bajó, cubrimos la superficie para evitar la entrada de oxígeno y sofocar el fuego", señaló un miembro del equipo. Según estos expertos, los fuegos subterráneos en las regiones hulleras son muy frecuentes y difíciles de controlar.
Xinjiang (literalmente, "nueva frontera" en chino) cuenta con el 40 por ciento de las reservas de carbón de China e importantes pozos petrolíferos, lo que la convierte en una zona clave para el desarrollo económico del gigante asiático.
Su población autóctona es de ascendencia turcomana y no comparte vínculos físicos, lingüísticos, religiosos ni culturales con los chinos, lo que ha causado importantes movimientos independentistas desde su anexión a China en 1949 que el país asiático ha combatido repoblando la zona con militares y población de la etnia china o 'han'.