BEIJING 15 Ago. (EP/AP) -
Las autoridades del este de China liberaron bajo fianza al activista Li Yiqiang, detenido el 2 de junio tras organizar las protestas contra la construcción de una planta química, según informó la ONG hongkonesa Centro de Información de los Derechos Humanos y la Democracia.
La construcción de la planta, en Xiamen, en el distrito de Haicang, fue suspendida después de que se organizasen varias manifestaciones a finales de julio y de una campaña masiva de mensajes de texto a los móviles advirtiendo de que el proyecto ponía en riesgo a los habitantes de la zona por la contaminación tóxica que podría producirse.
Las instalaciones, con un coste de unos 1.030 millones de euros, podrían ser construidas por la empresa Tenglong Aromatic PX para la producción de paraxylene petroquímico, usado para hacer plásticos y poliéster. La exposición a este compuesto puede producir irritación ocular, de garganta y de vías respiratorias en humanos, según el Centro estadounidense para el Control y la Prevención de Enfermedades. La exposición prolongada puede afectar al sistema nervioso central e incluso causar la muerte.
La planta estaría situada a 16 kilómetros del centro de la ciudad de Xiamen, con las casas más cercanas a tan sólo 1.500 metros. El movimiento de Li ha suscitado numerosas simpatías, como la del vicegobernador de la provincia de Fujian, que se unió a otros 105 miembros del principal cuerpo asesor del Gobierno para firmar una petición oponiéndose a la construcción.
Fuentes oficiales de la fiscalía de Haicang informaron de que Li no había sido acusado, aunque no dieron más detalles. "Li Yiqiang no ha sido acusado, pero no tengo información sobre si ha sido liberado o permanece detenido", comentó un funcionario de la fiscalía que se autodenomina Gong. El funcionario rechazó proporcionar el número de los responsables del caso alegando que "este tema es muy sensible".
Li es conocido e incluso había salido en varias ocasiones en los medios chinos principalmente por liderar una campaña para imponer la soberanía china en las islas de Diaoyu, que ahora están controladas por Japón. Al menos otras dos personas fueron detenidas junto al activista aunque fueron puestas en libertad podo después.