Crónica Argelia.- La incapacidad de los partidos y el miedo a nuevos atentados marcan las legislativas de Argelia

Actualizado 13/05/2007 18:01:13 CET

Se incrementa el dispositivo de seguridad en Argel mientras aumenta la distancia entre insitituciones y argelinos

MADRID, 13 May. (EUROPA PRESS) -

La campaña para las elecciones legislativas del próximo jueves no impresiona a los argelinos, ciudadanos de un país que desde el mes pasado convive aún más cerca con la amenaza terrorista y sobre cuyo parlamento pesa la sombra de la falta de legitimidad política.

Con la presencia de cada vez un mayor número de candidatos independientes, los grupos políticos tienen cada vez menos tiempo para convencer a un electorado cada vez más reticente y cubrir una distancia que separa a las instituciones electas de las verdaderas preocupaciones de una población concienciada en salvar la vida.

Sin embargo, antes del doble atentado de Argel, ya existía un divorcio entre el Gobierno y la sociedad: el veto de la ley de impuestos para los más ricos, la declaración de herencia para los miembros del Parlamento, el "mantenimiento" de los miembros de las asambleas a expensas de los contribuyentes sientan un pobre precedente para aquellos que se suponen deben representar a los argelinos.

Este escepticismo se traduce en las listas de los candidatos, que lejos de representar la diversidad de opiniones, se traducen en la incapacidad de moderar las ambiciones políticas de la población.

Pendiente de una escisión en sus propias filas, la principal fuerza de la oposición, el Frente de las Fuerzas Socialistas y su decisión de boicotear las elecciones ha entregado en bandeja la victoria a dos candidatos: el histórico Frente de Liberación Nacional (FLN) y el conservador Reagrupamiento Nacional para la Democracia (RND), según los comentaristas de la prensa argelina. Ahora mismo, el FLN que dirige el primer ministro, Abdelaziz Beljadem y que tiene a Buteflika como presidente honorífico, controla la mayor parte del Parlamento nacional.

Los críticos de diversos medios argelinos acusan a los principales representantes de los partidos políticos, el propio Beljadem por el FLN y Ahmed Uyahia por el RND, de sembrar la duda entre los votantes a través de programas políticos confusos y la creencia generalizada de que, a pesar de su aparente oposición, el RND terminará ofreciendo su apoyo al partido de Beljadem en el caso de que éste se alce con la victoria.

Lo que sí parece claro es que el partido de Ouyahia, ex primer ministro del país, se ha ganado a muchos empresarios con su programa de privatización, tanto de los bancos como de las universidades. Pero más allá de ello, los candidatos han pasado de puntillas sobre temas como la rehabilitación de los servicios públicos, la reforma judicial, escolar, de empleo, medio ambiente o la lucha contra la corrupción.

La evaluación de los programas de apoyo a la reforma económica, el impacto de la renovación de la industria o las esperanzas alimentadas por la reciente apertura de un gran número de negocios no han encontrado, por el momento, una prolongación en el discurso electoral.

MIEDO

Y las elecciones van a tener lugar en un momento en el que el miedo a nuevos atentados terroristas en una fecha tan señalada como la de las elecciones está dominando a la población.

La cadena panárabica Al Yazira emitió el pasado martes un vídeo atribuido a Al Qaeda en el Magreb --grupo terrorista nacido de la unión entre la red terrorista de Usama bin Laden y el antiguo Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC)-- con imágenes que recogen la supuesta preparación, así como una explosión, que dicen corresponderse con los atentados suicidas en Argelia, perpetrados el pasado abril y que se saldaron con la muerte de 33 personas y 57 heridos en un doble atentado.

Asimismo, el vídeo muestra cómo se están articulando equipos y alambres para fabricar presuntas bombas y acto seguido aparecen imágenes de una gran explosión.

Al final del vídeo, el líder del principal grupo insurgente islamista en Argelia --el GSPC--, Abu Musab Abdulwadood, hace un llamamiento a los jóvenes musulmanes para que se sumen a la yihad y ejecuten atentados suicidas.

Al menos 23 personas han muerto y otras 162 resultaron heridas en los dos ataques registrados la mañana del 11 de abril en la capital argelina, según el último balance ofrecido por la agencia APS, que cita fuentes de Protección Civil.

El primer atentado se produjo a las 10.45 horas y tenía como objetivo el Palacio de Gobierno, mientras que el segundo iba dirigido a las dependencias de la seguridad en Bab Ezzouar.

El primer ministro, Abdelaziz Beljadem, calificó el ataque de "acto criminal y cobarde". "Se trata de un acto criminal que revela la pura cobardía y la traición, en un momento en el que el pueblo argelino reivindica la reconciliación nacional", declaró.

MEDIDAS DE SEGURIDAD

Ante esta situación, tanto el Ejército como el resto de las fuerzas de seguridad han activado protocolos de máxima alerta ante nuevas amenazas. Todos lo puntos de acceso a Argel se encuentran bajo estrecho control, según el ministerio de Interior, ante el incremento de las iniciativas antiterroristas llevada a cabo por las autoridades, y que podría incitar represalias.

Un militar argelino y dos presuntos islamistas fallecieron el pasado jueves en un enfrentamiento registrado en una zona boscosa de la región de Ain Defla, al oeste del país, según informó el pasado sábado la prensa local, citada por la agencia marroquí MAP.

El incidente tuvo lugar cuando elementos del Ejército realizaban una operación antiterrorista en toda la provincia, escenario de una serie de atentados contra las fuerzas de seguridad. Tras un primer tiroteo, los islamistas se retiraron a una zona montañosa, donde les persiguieron los militares, que utilizaron helicópteros y artillería pesada.

Por otra parte, un oficial de la Guardia de Legítima Defensa argelina (GLD) resultó herido en una explosión ocurrida el pasado jueves en la provincia de Annaba, al este de Argel, según informa el diario 'Ech-Churuk El Yaumi', que precisa que la bomba estalló al paso de una patrulla de los GLD.

El mismo diario informa, por otra parte, de una amplia operación antiterrorista en las montañas de Tébessa en el sureste del país en la que participaron unos 300 militares apoyados por helicópteros. El operativo, que durará varios días, pretende expulsar de la provincia a los grupos armados responsables de una serie de atentados mortales.

Además, más de 20 milicianos islamistas han perdido la vida en recientes enfrentamientos contra el Ejército, según los medios del país. El grueso de los enfrentamientos tuvo lugar en un bastión insurgente a 110 kilómetros de Argel, en Tizi-Ozou.