Actualizado 29/04/2007 15:05 CET

Crónica China.- Amnistía denuncia un incremento de la represión en China a medida que se acercan los JJOO

La organización lamenta que, pese a ciertas reformas, los Juegos están sirviendo de excusa para empeorar los DDHH

((EMBARGADA HASTA EL 30 DE ABRIL A LAS 02:01 HORAS))

BEIJING, 29 Abr. (De la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -

La organización no gubernamental Amnistía Internacional (AI) denunció hoy, a poco más de un año de la celebración de los Juegos Olímpicos de verano en Beijing, que pese al aparente cambio experimentado en el país tras la promulgación de nuevas normas aperturistas las medidas represoras están aumentando en diversos campos.

En el informe hecho público hoy y que lleva el título de 'Cuenta atrás para los Juegos', AI sugiere que los JJOO no sólo no están contribuyendo a mejorar las garantías, sino que incluso están provocando ciertos retrocesos. "Las Olimpiadas aparentemente están actuando como un catalizador al extender el recurso a las detenciones sin juicio, al menos en Beijing", indica la organización.

La organización también hace hincapié en el contraste existente entre la teoría (es decir, las nuevas leyes) y la práctica, así como entre la actitud adoptada por Beijing de cara al exterior (por ejemplo, facilitando el trabajo de los corresponsales extranjeros) y el respeteo a los derechos de los ciudadanos nacionales, en ciertos aspectos acorralados.

"La creación de una instancia más para revisar las condenas a muerte y la relajación de las restricciones impuestas a los periodistas extranjeros son pasos importantes hacia un mayor respeto de los Derechos Humanos en China", señaló la subdirectora del Programa Regional para Asia y Oceanía de Amnistía Internacional, Catherine Baber.

"Lamentablemente, se han visto acompañados por maniobras para ampliar la detención sin juicio y la 'detención domiciliaria' de activistas, así como por un endurecimiento de los controles sobre los medios de comunicación nacionales e Internet", añadió.

La ONG considera "comprensible" que el Gobierno chino se muestre preocupado por mantener la estabilidad o el "buen ambiente social ante la cercanía de los Juegos, una inquietud común con otros países anfitriones. Pero también señala que las políticas y prácticas empleadas para garantizar la estabilidad deben basarse en el respeto de las leyes y los Derechos Humanos, "o se corre el peligro de exacerbar el descontento", advierte.

"Si las autoridades chinas y el Comité Olímpico Internacional hablan en serio cuando piden que las Olimpiadas dejen un 'legado duradero' en China, debe preocuparles que los Juegos Olímpicos se utilicen como pretexto para afianzar y ampliar formas de detención que llevan muchos años en el programa de reformas de China", observa Baber.

LAS OLIMPIADAS COMO EXCUSA

La celebración de los Juegos parece haber interrumpido, apunta la organización, algunos movimientos de reforma, como la abolición de la "reeducación por el trabajo", que está incluso llegando a ser empleada para limpiar la capital china a tiempo para agosto de 2008.

AI recuerda al respecto las declaraciones del subdirector del Departamento de Seguridad Pública de Beijing, Fu Zhenghua, quien llegó a afirmar que "no descartamos la posibilidad de obligar a todos los toxicómanos de la capital a dejar sus adicciones antes de las Olimpiadas". También recuerda que la Policía beijinesa sugirió recientemente que otra forma de detención sin juicio, la 'Rehabilitación Forzosa de Drogadictos', se amplíe de seis meses a un año para cumplir esta meta.

Tampoco la actitud adoptada hacia los activistas pro Derechos Humanos ha cambiado, según la ONG, ya que aunque el acoso a algunos de ellos se ha reducido (cita por ejemplo el caso de la anciana "doctora del sida" Gao Yaojie, que fue liberada de su arresto domiciliario y pudo viajar a Estados Unidos a recoger un premio), otros continúan en prisión y según todos los indicios siendo sometidos a torturas, como es el caso de Ye Guozhu (en la cárcel por protestar por los desalojos forzosos organizados en Beijing) o el abogado Gao Zhisheng, también activista defensor de los Derechos Humanos.

REFORMA PARA REDUCIR LAS CONDENAS A MUERTE

Entre las medidas positivas "en el papel" que ha aplicado Beijing en los últimos meses, AI recuerda la decisión de que el Tribunal Popular Supremo sea nuevamente, desde este año, el encargado de revisar todas las condenas a muerte, para mejorar las garantías procesales.

No obstante, denuncia AI, la práctica ha demostrado una falta de transparencia y hace dudar de que la reforma esté suponiendo algún tipo de avance. Según la organización, que utiliza como fuente a la agencia oficial Xinhua, a 19 de marzo de este año el Supremo había aprobado cuatro condenas a muerte.

Sin embargo, a partir de las informaciones aparecidas en la prensa nacional AI tenía registradas las ejecuciones de al menos otras 13 personas, "y ninguna de ellas coincidía con las cuatro personas mencionadas por Xinhua", afirma.

LIBERTAD DE PRENSA

La organización pro Derechos Humanos recuerda que el Gobierno chino está aplicando un doble rasero para los periodistas nacionales y extranjeros: mientras que en enero de 2001 entraron en vigor una serie de normas que permiten que los periodistas extranjeros no necesiten contar con la autorización de los gobiernos locales para realizar reportajes en su área de influencia, a partir de septiembre se endureció el control oficial sobre la distribución de la información de agencias extranjeras que entra en el país.

Asimismo, los periodistas chinos ahora deben contar con una autorización especial para informar sobre acontecimientos históricos catalogados como "delicados", no pueden publicar noticias sobre una veintena de aspectos concretos, como la corrupción judicial o las campañas para proteger los Derechos Humanos, y se encuentran sometidos a un nuevo sistema de penalización por puntos, que habilita a las autoridades a clausurarlos sin acumulan un cierto número "malas actuaciones".

Estas "malas actuaciones" hacen referencia a cualquier información que pueda despertar cierto malestar social y poner en peligro el objetivo de lograr la deseada "armonía social" de cara a los Juegos.

Internet se encuentra también en el punto de mira de Beijing, según recuerda AI. En los últimos meses se ha advertido un recrudecimiento de la censura en ciertos sitios web, blogs y artículos, que incluso han forzado a cerrar a algunas páginas.

LAS AUTORIDADES Y EL COI

Amnistía Internacional ha enviado ejemplares de la última actualización de su informe a las autoridades chinas y al Comité Olímpico Internacional (COI), relacionando estas cuestiones con la celebración de los Juegos en Beijing y con principios claves de la Carta Olímpica, como la 'conservación de la dignidad humana'.

Según indica AI, las dos anteriores actualizaciones de su 'Cuenta atrás para los Juegos' no recibieron una respuesta oficial de las autoridades chinas, aunque desde el Ministerio de Asuntos Exteriores se tachó a la organización (tras la publicación del segundo informe, el pasado septiembre), de "tener prejuicios contra China" y de que sus informes son a menudo resultado "de motivos políticos y contenidos falsos".

El COI, por su parte, respondió afirmando que "no es realista" esperar de esta organización que sea capaz de ejercer presión sobre los gobiernos, una afirmación decepcionante, a juicio de AI, que recuerda que en ocasiones anteriores el COI había demostrado mayor implicación en este sentido.

"El COI no puede desear unas Olimpiadas empañadas por abusos contra los Derechos Humanos, sea el desalojo forzoso de familias de sus hogares para dar cabida a terrenos de juego o la 'detención domiciliaria' de un número creciente de activistas pacíficos para que dejen de llamar la atención sobre cuestiones de derechos humanos", ha respondido la representante de AI, Catherine Baber.