Los ciudadanos se sienten molestos por el trato que la prensa internacional ha dado a las protestas en Tíbet
BEIJING, 18 Abr. (de la corresponsal de EUROPA PRESS, Débora Altit) -
El Gobierno chino ha comenzado a dar pasos para llamar al autocontrol a la ciudadanía, que en las últimas semanas se ha unido en numerosos movimientos organizados, cada vez con mayores tintes nacionalistas, para denunciar lo que consideran un injusto trato a su país desde la prensa occidental.
Las protestas en Tíbet del pasado marzo y las consecuentes manifestaciones al paso de la antorcha olímpica por ciudades como París y Londres han generado un sentimiento de furia nacionalista, especialmente entre los jóvenes urbanitas, que están utilizando Internet como medio principal para expresar su rabia.
Ahora, el Gobierno chino ha decidido dar un primer paso para llamar al orden a su población, y lo ha hecho utilizando como altavoz a Xinhua, la agencia oficial de noticias. "El celo patriótico debe encauzarse hacia la vía racional y transformarse en acciones concretas para hacer mejor nuestro trabajo", señala una nota publicada por la agencia.
Los principales objetivos de la furia china han sido el canal de televisión estadounidense CNN, al que se acusa de manipular la información y dar cabida en antena a comentarios racistas, y la cadena de hipermercados francesa Carrefour, a la que se pretende boicotear como castigo por su supuesto apoyo, y el del Gobierno francés, al Dalai Lama.
En el caso de CNN, las denuncias comenzaron a raíz de unas imágenes recogidas por el canal de las manifestaciones de Lhasa, en las que se había recortado una parte en la que se veía a unos ciudadanos tibetanos en actitud violenta.
Las declaraciones de uno de sus comentaristas, llamando a los chinos "tontos y brutos" y diciendo que sus productos son una "basura", no han contribuido a mejorar las cosas, y la cadena de televisión cuenta ahora, además de con una web en su contra (www.anti-cnn.com), con una canción en chino en la que se hace un llamamiento a no creerse las mentiras del canal, cuya señal suele ser censurada en el país cuando informa sobre China.
BOICOT A CARREFOUR
Carrefour, mientras, se enfrenta a un boicot el próximo 1 de mayo, al que la empresa está intentando hacer frente con promociones justo para ese día y con comunicados públicos, tanto de la empresa como de uno de sus accionistas, la marca de lujo LVMH.
Sin embargo, la compañía, que tiene un total de 122 establecimientos en el país (más que ningún otra competidor extranjero), recibirá previsiblemente un duro golpe ese día. Según una encuesta por Internet realizada por el portal Netease.com, y de la que se hace eco 'China Daily', el 95% de los 43.000 consultados se declararon a favor de hacerle el vacío por un día a los franceses. Y hoy, decenas de jóvenes se congregaron a las puertas de un Carrefour de la ciudad de Qingdao (este) y quemaron una bandera francesa.
Los ataques se han extendido a los periodistas extranjeros, lo que llevó al Club de Corresponsales Extranjeros, hace ya varios días, a distribuir una serie de consejos entre sus miembros, para que reforzaran las precauciones. Entre las sugerencias se incluía el no comentar con ningún desconocido su lugar de residencia, eliminar teléfonos de la agenda del teléfono e informar siempre a algún conocido de cada uno de sus movimientos.
Algunas embajadas han recibido también llamadas y mensajes anónimos amenazantes, aunque fuentes de la Embajada de España en Beijing negaron a Europa Press haber sido objeto de ningún tipo de acoso.
LEALTAD A CHINA
Junto con las manifestaciones de cólera se han puesto en marcha, asimismo, declaraciones públicas de lealtad al país. Es el caso, por ejemplo, de la campaña "Yo (corazón) China", puesta en marcha desde el miércoles, cuando las cuentas de correo de cientos de miles de chinos amanecieron con su proclamación de amor patrio. Según informa hoy la agencia oficial Xinhua, un total de 2,3 millones de usuarios chinos de MSN se han sumado ya a la iniciativa. La agencia indica que este movimiento fue resultado de una "campaña patriótica espontánea de los internautas chinos".
El avance de los acontecimientos parece indicar que la situación está a punto de escapársele de las manos al Gobierno. El país está siguiendo un patrón ya observado en anteriores ocasiones: el Gobierno agita a la población con un constante bombardeo de información parcial y propaganda nacionalista en sus medios, los ciudadanos (en gran parte jóvenes con formación académica, orgullosos del rápido desarrollo económico experimentado por el país) se ofuscan y terminan reaccionando de forma extrema y el Gobierno intenta contenerlos después.
La situación es similar a los sucesos ocurridos en 1999, cuando tras el bombardeo teóricamente accidental de la Embajada china en Belgrado, durante la guerra de Kosovo, se terminó con estudiantes atacando consulados estadounidenses y lanzando piedras a la Embajada de Estados Unidos en Beijing --si bien se discute la "espontaneidad" de aquella reacción, ya que los estudiantes llegaron en autocares hasta la embajada--.
Más recientemente se produjo una muestra de violencia similar, aunque contra Japón, en el año 2005, después de que el Gobierno nipón aprobara unos nuevos libros de texto en los que se minimizaban las atrocidades japonesas durante la Segunda Guerra Mundial.