Crónica CIA.-El Consejo de Europa denuncia la existencia de "centros de detención secretos" de EEUU en Polonia y Rumanía

Actualizado 08/06/2007 21:29:08 CET

Dick Marty asegura que los ex presidentes polaco y rumano sabían de la existencia de las prisiones

PARÍS, 8 Jun. (del corresponsal de EUROPA PRESS, Salvador Martínez) -

Rumanía y Polonia albergaron entre 2002 y 2005 "centros de detención secretos" estadounidenses que sirvieron para "encarcelar" a "detenidos de gran importancia" en el marco de la guerra contra el terrorismo, según informó hoy el relator de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa sobre las detenciones secretas y traslados ilegales de la CIA, Dick Marty.

Marty presentó esta tarde en París el que es su segundo informe sobre las detenciones y traslados ilegales de la agencia de inteligencia estadounidense. Titulado 'Presuntas detenciones secretas y traslados ilegales entre Estados que implican a miembros del Consejo de Europa', el documento mantiene que, a través de un acuerdo secreto con fecha de octubre de 2001, "Estados Unidos y sus aliados de la OTAN establecieron el marco jurídico que ha permitido a la CIA encarcelar 'detenidos de gran importancia' en Europa".

Citando fuentes en el anonimato de los servicios de inteligencia americano y de los países a los que alude el texto, este segundo informe sostiene que tanto Polonia como Rumanía "han albergado centros secretos de detención en el marco de un programa especial de la CIA, puesto en marcha por Estados Unidos tras el 11 de Septiembre para matar, capturar o detener supuestos terroristas considerados de gran importancia".

"Las altas instancias de ambos países estaban al corriente de estas actividades ilegales de la CIA", aseguró Marty, en referencia a los ex presidentes de Rumanía y Polonia, Ion Illiescu y Aleksander Kwasniewski, respectivamente, considerados en el informe --junto a sus íntimos colaboradores de defensa, seguridad nacional e información-- como responsables de participar en lo que el relator calificó de "sistema inaceptable desde el punto de vista jurídico y ético", porque "numerosas personas han sido secuestradas, detenidas y han permanecido y permanecen encerradas en lugares secretos" en ausencia de control judicial.

Según el documento presentado hoy, el área militar polaca de Stare Kiejkuty y Szymany, respectivamente, al noreste y en el centro de Polonia, habrían constituido dos de los lugares por los que habrían pasado varios "detenidos de gran importancia".

En Rumanía, el texto de Marty mantiene que, en la costa del mar Negro, al sureste del país, existió una "zona de seguridad donde las fuerzas de seguridad americanas contaron con autorizaciones generales de aterrizaje y de utilización de instalaciones".

Los hechos denunciados hoy por el relator suizo constituyen, según sus términos, la "exportación de estas actividades ilegales a Europa bajo la organización de los servicios secretos estadounidenses cuando estas actividades no han tenido nunca lugar en Estados Unidos porque los servicios de inteligencia de ese país saben que son contrarias a sus leyes y a la constitución americana".

Otro de los países señalados hoy por haber participado del programa de detención y traslado de "detenidos de gran importancia" es Albania, país cuyo aeródromo de Bezat- Kuçova, según la investigación de Marty, fue utilizado por la CIA para la "restitución a su país de origen", Alemania, de Jalid el Masri.

El Masri fue detenido y desplazado a Afganistán entre diciembre de 2003 y abril de 2004 bajo la responsabilidad de las autoridades estadounidenses, quienes lo acusaron durante ese lapso de tiempo de ser uno de los responsables de los atentados del 11-S.

Además, Bosnia-Herzegovina y Chechenia son otros de los Estados que habrían colaborado en el traslado y retención de detenidos en el marco de lo que la guerra contra el terrorismo declarada por la Administración estadounidense, según cita Marty en su informe.

ABRIR INVESTIGACIONES EN ESOS PAÍSES

Marty aseguró en su rueda de prensa en varias ocasiones que el objeto de su investigación "no es juzgar ni acusar" sino saber hasta qué punto no ha sido respetada la Convención Europea de Derechos Humanos, y por tanto, "conocer la verdad".

En este sentido defendió la necesidad "de realizar una investigación seria" sobre la cuestión "en Polonia porque, por el momento, no se ha realizado". Del mismo modo, calificó de "inaceptable" la posición rumana respecto a una posible investigación pues, según dijo Marty, a toda pregunta sobre la cuestión de su informe las autoridades rumanas responden que el caso "está cerrado".

Asimismo, el parlamentario suizo reconoció el trabajo "serio" y "remarcable" de los magistrados de Milán que investigan la desaparición entre febrero de 2003 y abril de 2004 de Abu Omar, un antiguo imán egipcio residente en la ciudad italiana, y en la que están implicados 26 ciudadanos estadounidenses.

Sin embargo, según Marty, "el Gobierno (del primer ministro Romano) Prodi ha debido constatar que estaba vinculado a los acuerdos" de 2001, de ahí que "el actual Ejecutivo italiano haya ido más lejos que el Gobierno de (el ex primer ministro Silvio) Berlusconi en sus intentos de frenar el trabajo de los magistrados", pues "ha pedido al Tribunal Constitucional que anule la acusación de los magistrados porque se basan en pruebas cubiertas por el secreto de Estado".

Sobre la posible participación de España en los traslados ilegales de la CIA, Marty explicó a Europa Press que, "al haber abierto investigaciones judiciales, no hay ninguna crítica que dirigir al Gobierno español incluso cuando puede que las autoridades españolas no me hayan dicho todo lo que saben".