Crónica Cumbre UE.- Los líderes europeos discutirán mañana cómo salvar el Tratado de Lisboa tras el 'no' de Irlanda

Actualizado 18/06/2008 21:42:27 CET

Los 27 respaldarán que se den ayudas a los hogares más pobres para compensar la subida del crudo y los alimentos

BRUSELAS, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Estado y de Gobierno de los Veintisiete se reunirán a partir de mañana en Bruselas para discutir cómo salvar el Tratado de Lisboa tras el 'no' en el referéndum de Irlanda la semana pasada. Los líderes europeos decidirán con toda probabilidad seguir adelante con el procedimiento de ratificación en los ocho Estados miembros que todavía no se han pronunciado sobre el texto, entre ellos España, y buscar después una solución para Irlanda. La agenda del Consejo Europeo se completa con un debate sobre la subida de los precios del petróleo y de los alimentos.

La discusión sobre el Tratado de Lisboa tendrá lugar durante la cena de trabajo de los líderes europeos. "Primero pediremos a nuestro colega el Taoiseach (primer ministro) Brian Cowen que explique los motivos del rechazo del Tratado de Lisboa en el referéndum. Después, examinaremos juntos la manera de avanzar", señala el primer ministro esloveno, Janez Jansa, en la carta de invitación al Consejo Europeo remitida al resto de jefes de Estado y de Gobierno.

En el debate sobre la cumbre celebrado este miércoles en la Eurocámara, el presidente de la Comisión, José Manuel Durao Barroso, insistió en que la ratificación del Tratado de Lisboa debe seguir adelante en los ocho Estados miembros que todavía no se han pronunciado pese al 'no' en el referéndum irlandés, una idea que también fue defendida por los ministros de Exteriores de los 27 el pasado lunes.

"Consideramos que sería útil que todos los Estados miembros completen el proceso de ratificación", dijo Barroso. "Cuando concluyamos tendremos las condiciones para, de manera constructiva, discutir la cuestión con nuestros amigos irlandeses en un espíritu de solidaridad", agregó. El presidente de la Comisión admitió que encontrar una solución "llevará tiempo y esfuerzos" tanto para Irlanda como para el resto de Estados miembros.

"No creo que debamos precipitarnos en una decisión prematura sobre los pasos a seguir. Debemos tomarnos tiempo para encontrar un consenso real y ver qué es posible para Irlanda. Pero tampoco debemos tardar demasiado", señaló, recordando que la Eurocámara reclama que el Tratado entre en vigor antes de las elecciones europeas de junio de 2009.

La cumbre comenzará a las 17:00 horas con la aprobación de la entrada de Eslovaquia en el euro el 1 de enero de 2009. Los jefes de Estado y de Gobierno constatarán que Eslovaquia cumple "todos los criterios de convergencia establecidos en el Tratado" para adoptar la moneda única, según se recoge en el borrador de conclusiones. Una vez recibido el visto bueno de los líderes europeos, el Ecofin fijará en julio el tipo de cambio irreversible entre la corona eslovaca y el euro.

NO A LAS AYUDAS FISCALES AL CARBURANTE

La primera sesión de trabajo de los jefes de Estado y de Gobierno estará dedicada a debatir la respuesta que debe dar la UE al fuerte aumento de los precios del petróleo y de los alimentos. El presidente francés, Nicolas Sarkozy, ya ha confirmado que llevará a la cumbre su propuesta de modular el IVA de los carburantes en función del precio del crudo, pero todo apunta que esta iniciativa volverá a ser rechazada.

En las conclusiones provisionales se señala que "deben evitarse las intervenciones políticas, fiscales o no, que causen distorsiones, en la medida en que impiden un ajuste necesario por parte de los agentes económicos".

Los líderes europeos sí que aceptarán ayudas para atenuar las consecuencias de los altos precios del petróleo y de los alimentos en los sectores más pobres de la población, siempre que estén "claramente dirigidas a ellos", se apliquen "en el corto plazo" y no produzcan distorsiones ni efectos de segunda vuelta en salarios y precios.

Por lo que se refiere al precio de los alimentos, los 27 impulsarán el "chequeo médico" de la política agrícola común (PAC) para que la agricultura europea se oriente cada vez más al mercado. También pedirán que se revise cualquier reglamentación restrictiva en el sector minorista y que se vigile la especulación en los mercados de materias primas. Asimismo, apostarán por garantizar la sostenibilidad de la política de biocarburantes y se comprometerán a prestar ayuda alimentaria y a la agricultura para los países más pobres.

En cuanto al encarecimiento del petróleo, los jefes de Estado y de Gobierno reclamarán aumentar la transparencia de las reservas de petróleo de la UE y reforzar el diálogo con los países productores de petróleo y con los países en desarrollo importadores de petróleo. También pedirán que se apruebe un plan de eficiencia energética, que se adopten cuanto antes las propuestas para reducir emisiones y aumentar la cuota de energías renovables, y que se revisen las directivas sobre fiscalidad de la energía.

Por lo que se refiere a las turbulencias financieras, el proyecto de conclusiones constata que "los mercados financieros internacionales muestran signos de estabilización, pero que la situación general sigue siendo de fragilidad", y reclama "seguir observando de cerca la situación".

INMIGRACIÓN Y UNIÓN POR EL MEDITERRÁNEO

La cumbre se cerrará el viernes con dos cuestiones principales en la agenda: la inmigración y la Unión por el Mediterráneo. Los líderes europeos se felicitarán por la aprobación este miércoles en la Eurocámara de la directiva que armoniza los procedimientos de repatriación de inmigrantes irregulares, y reclamarán que la UE firme "urgentemente" acuerdos de readmisión con los países de origen o de tránsito de los inmigrantes.

Los Veintisiete solicitarán además que antes de finales de año se adopte la tarjeta azul para inmigrantes altamente cualificados, la norma para sancionar a los empresarios que contraten a irregulares y la que fija un modelo único de solicitud de permiso de trabajo y residencia y establece un conjunto de derechos para los inmigrantes. También abogarán por "avanzar velozmente en el futuro desarrollo de FRONTEX, incluso mediante la intensificación de la coordinación operativa".

Asimismo, el proyecto de conclusiones respalda la puesta en marcha de un sistema de registro de entradas y salidas de viajeros que recoja datos biométricos como huellas dactilares, de un sistema electrónico de autorización de viaje, y de un sistema europeo de vigilancia de fronteras.

Por lo que se refiere a la Unión por el Mediterráneo, los líderes europeos respaldarán las propuestas de la Comisión "de dar mayor realce a la dimensión política de las relaciones de la UE con los socios mediterráneos por medio de un nuevo impulso político, en particular celebrando cumbres bienales, y reforzar la apropiación compartida de la Asociación, con el establecimiento de una copresidencia". Sobre esta base, los Veintisiete quieren elaborar una declaración conjunta con los socios de la orilla sur del Mediterráneo que se adoptará en la cumbre que se celebrará en París el 13 de julio.