Crónica EEUU.- Los demócratas tomarán el control del Congreso por primera vez en una década de dominio republicano

Europa Press Internacional
Actualizado: miércoles, 3 enero 2007 18:28

El presidente norteamericano deberá entenderse con un Congreso de signo opuesto

NUEVA YORK, 3 Ene. (del corresponsal de EUROPA PRESS Carlos López) -

Mañana jueves 4 de enero los 435 miembros que forman parte de la Cámara de Representantes y los cien que ocupan el Senado se reunirán en el que será el nuevo Congreso de Estados Unidos tras 218 años y 110 consecutivas legislaturas. En esta ocasión serán los demócratas los que tomen control de ambas cámaras, que estaban en poder republicano desde hace una década.

Durante las pasadas elecciones celebradas el pasado 7 de noviembre de 2006, los demócratas lograron hacerse con ambas cámaras del Congreso (Cámara de Representantes y Senado). Mientras que los representantes se renovaron totalmente, del Senado fueron elegidos, como es costumbre, 33 de sus 100 miembros.

El giro electoral marcado durante la campaña supuso la pérdida de la mayoría para los republicanos, algo que se interpretó como una clara crítica a la política que la Administración del presidente estadounidense, George W. Bush, desarrolló en Irak. Como consecuencia en los días posteriores a conocerse los resultados electorales, cayó la primera de las víctimas del giro electoral al dimitir el secretario de Defensa Donald Rumsfeld de su cargo.

Republicanos y demócratas han logrado el mismo número de escaños en el Senado, ambos tienen 49 miembros en el hemiciclo, sin embargo, los dos independientes el senador por Vermont Bernie Sanders y el senador por Massachusetts Jon Lieberman se han comprometido ha mantenerse fieles a las ideas de los demócratas.

NUEVA CONFIGURACION

Por su parte, en la Cámara de Representantes la nueva configuración da un mayor peso a los demócratas. De los 435 miembros que conforman esta Cámara el 53,6%, es decir 233 miembros, pertenecen al Partido Demócrata, mientras que los representantes republicanos alcanzan el 46,4% restantes, es decir, 202 representantes.

En el caso del Senado, el rechazo popular a las tesis de Bush --actor responsable del fracaso estatal pese a tratarse de política federal-- es clara si se comparan los 55 senadores republicanos en la anterior legislatura con los 49 actuales. En el caso de la Cámara de Representantes los conservadores perdieron 30 representantes y los liberales ganaron 31, incluyendo al único independiente de la anterior legislatura.

La división de poderes en el Senado continuará dando la presidencia, como es ley, al vicepresidente de Estados Unidos, Dick Cheney. El nuevo líder de la mayoría será el demócrata por Nevada, Harry Reid, y su segundo el senador demócrata por Illinois, Richard Durbin. En el banco minoritario. Mitch McConnell por Kentucky será el líder de la minoría republicana.

En el caso de la Cámara de Representantes por primera vez en la historia una mujer, la legisladora demócrata por el Estado de California, Nancy Pelosi, estará al frente del cargo, con el líder de la mayoría demócrata ocupado por Steny Hoyer, por Maryland y con el líder de la minoría conservadora en manos del republicano por Ohio, John Boehner.

Además de la presencia de una mujer como portavoz de la Cámara de Representantes el nuevo Congreso contará con una presencia de las minorías que comienzan a establecerse en el Capitolio, convirtiéndose Keith Ellison, en el primer musulmán elegido en el Congreso y Mazie Hirono y Hank Johnson los primeros budistas.

GOBIERNO CON BUSH

La tarea del nuevo Congreso no será fácil al tener que pactar con un Ejecutivo republicano que durante seis años ha tenido de su lado en todo el momento el apoyo de un legislativo en manos republicanas. El presidente estadounidense, George W. Bush, tendía hoy la mano al nuevo Congreso demócrata en busca de consenso y el entendimiento.

Bush continúa no obstante teniendo suficiente poder en su mano para impedir que el Congreso funcione efectivamente y no ha dudado en amenazar con bloquear las iniciativas legislativas, un poder que le otorga la Constitución, en el caso de que la Cámara de Representantes y el Senado sólo aprueban declaraciones políticas.

En un artículo publicado hoy por el diario 'The Wall Street Journal' Bush no duda en asegurar que si el Congreso escoge aprobar proyectos que sean sólo declaraciones políticas, entonces habrán escogido el bloqueo". Sin embargo, si eligen otro enfoque, los próximos dos años podrán ser "fructíferos" para nuestra Estados Unidos.

El mandatario realizó un llamamiento a la responsabilidad para afrontar los dos últimos años de mandato que le quedan, con candentes temas de debate como la guerra en Irak o el gasto público. Sin embargo, Bush ha mantenido que continuará con su plan de lucha contra el terrorismo, su estrategia para Irak, la política fiscal y la contención del gasto público.

Bush comparte con los demócratas principios "de sentido común", asegura el dignatario, que serán "la base para la aproximación de la tarea de Gobierno junto con el nuevo Congreso", tales como la política energética, la reforma integral de la política migratoria.

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