Actualizado 28/11/2007 20:02:17 +00:00 CET

Crónica O.Próximo.- Siria propone la fórmula 'paz por territorios' como base de la negociación entre árabes e israelíes

Ahmadineyad tacha de "fracaso" la conferencia de Annapolis, mientras que Rusia y Reino Unido se muestran satisfechos con los resultados

WASHINGTON, 28 Nov. (EUROPA PRESS) -

La conferencia de paz de Oriente Próximo concluyó ayer marcada por las declaraciones que realizó anoche el viceministro sirio de Asuntos Exteriores, Faisal Miqdad, que afirmó que la solución a la crisis que vive la región pasa por el cumplimiento de los llamados "principios de Madrid" de "paz por territorios". Por su parte, el presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, calificó hoy de "fracaso" la conferencia; frente a las opiniones del ministro británico de Exteriores, David Miliband, y el ministro ruso de Exteriores, Sergei Lavrov, que aplaudieron los resultados de la cumbre.

Miqdad aseguró que, además de los principios derivados de la Conferencia de Madrid de 1991, también las resoluciones 242 y 338 del Consejo de Seguridad de la ONU deberían ser la base de de la solución del conflicto en la región, objetivo que se persigue en la cumbre de Annapolis (Estados Unidos), según informó hoy la agencia estatal de noticias siria, SANA. En su discurso, Miqdad indicó que Siria ha jugado un "papel decisivo" en el proceso de paz "que comenzó en Madrid en 1991".

Asimismo, afirmó que la participación de Siria en la conferencia de Annapolis --una incógnita que tardó en despejarse-- debe entenderse como un paso más para la consecución de una "paz justa y global" en Oriente Próximo, "coherente con los principios de Madrid, particularmente con la idea de paz por territorios", y con las resoluciones 242 y 338 de la ONU. En este contexto, el viceministro expresó su deseo de que la reunión de Annapolis "constituya el punto de partida del proceso de paz", concluyó.

Otro de los motivos que ha llevado a Siria a decidirse finalmente por asistir al encuentro es el deseo de normalizar sus relaciones con Israel, que, según Miqdad, deben ser "el fruto de una paz global" que incluya "la retirada total israelí de los territorios árabes ocupados en 1967". A Siria le interesa en concreto que el Estado hebreo se retire de los Altos del Golán.

Mientras, desde Teherán, Ahmadineyad mostró una vez más su rechazo hacia todo lo concerniente a Annapolis al calificar de "fracaso" la conferencia y señalar que Israel está condenado al "hundimiento". A su juicio, es "imposible que el régimen sionista sobreviva" porque "el hundimiento está en su naturaleza". Esto se debe, explicó, a que el Estado israelí ha sido creado sobre los cimientos de "la agresión, la mentira, la opresión y el crimen".

Irán ha condenado repetidamente la conferencia de Annapolis y defendido que no lograría llevar la paz para los palestinos, además de advertir de que los países árabes que participaron quedarán desacreditados a ojos de sus respectivos pueblos porque existen en ellos personas que se han sentido "víctimas del siniestro régimen sionista".

El presidente iraní se mostró tajante respecto a los resultados de Annapolis: "Incluso el individuo más mentecato políticamente entenderá que esta conferencia fue un fracaso desde el principio".

RUSIA Y REINO UNIDO, SATISFECHOS CON LA CONFERENCIA

Muy lejos de la postura de Irán se encuentra Rusia, cuyo ministro de Asuntos Exteriores, Sergei Lavrov, aplaudió hoy los resultados de la cumbre, en la que participó. En este sentido, destacó los esfuerzos "de los organizadores estadounidenses" de cara a la redacción de un acuerdo conjunto entre israelíes y palestinos que sentará las bases para futuras negociaciones de paz en 2008.

También aprovechó la ocasión el ministro para anunciar que la próxima conferencia de paz para Oriente Próximo se celebrará en Moscú, según declaró a la agencia de noticias rusa RIA Novosti. Lavrov añadió que esta decisión ha sido "aprobada por todos los participantes en la cumbre", aunque la fecha concreta en que se realice se elegirá en función de "los progresos experimentados" en las negociaciones entre ambas partes.

En el mismo sentido se manifestó el ministro británico de Asuntos Exteriores, David Miliband, que alabó hoy el hecho de que israelíes y palestinos estén de acuerdo en activar un proceso de negociaciones que culmine en un acuerdo de paz en el plazo de un año.

"La conferencia representa un intento firme por ambas partes, así como por parte de Estados Unidos, de romper el ciclo de violencia y de discordia" que sufre Oriente Próximo, declaró Miliband ante los miembros de la Cámara de los Comunes tras regresar de Washington.

También Miliband hizo un anuncio con respecto a las negociaciones entre las partes, al asegurar que Londres es la ciudad elegida para acoger la reunión que seguirá a la de Moscú.

Otra de las novedades conocidas al término de la cumbre ha sido que el ex comandante de la OTAN, el estadounidense James Jones, podría servir de enlace en las futuras conversaciones de paz si es que finalmente acepta desempeñar este papel, según informaron fuentes diplomáticas palestinas.

La misión de Jones, que estuvo al mando de las tropas aliadas en Afganistán, consistiría en supervisar personalmente el desarrollo del proceso de paz.

ESCEPTICISMO ENTRE LOS REFUGIADOS PALESTINOS

Los refugiados palestinos residentes en Líbano también han manifestado su parecer en relación con la conferencia de Annapolis. En su opinión y según han asegurado al diario libanés 'The Daily Star', la cumbre probablemente no va a producir grandes cambios, debido en parte a que se basa en el punto de vista del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y de Israel; algo que, a su juicio, no favorece a los palestinos.

También han declarado que no aceptarán ninguna solución que no incluya su regreso a sus tierras de origen o que no reconozca el derecho de los palestinos a un Estado cuya capital sea Jerusalén. Aunque éstas son importantes aspiraciones para los refugiados, ahora su objetivo prioritario es recuperar la unidad entre las facciones enfrentadas de Hamás y Al Fatá.