Actualizado 22/03/2009 19:32 CET

Crónica O.Próximo.- Soldados israelíes encargan camisetas que exaltan el asesinato de embarazadas y niños

Una caricatura, aprobada por los oficiales, muestra a una mujer embarazada en el punto de mira con el lema "Un disparo, dos muertes"

JERUSALÉN, 22 Mar. (EUROPA PRESS) -

La última polémica del Tsahal, el Ejército israelí, ha surgido a raíz de las camisetas que encargan los militares para celebrar, por ejemplo, la conclusión de un cursillo, con caricaturas y lemas tan crudos como "Un disparo, dos muertes" inscrito bajo un dibujo de un punto de mira que apunta al vientre de una mujer embarazada vestida con la típica túnica islamista. Esta camiseta en concreto corresponde a una unidad de la brigada Givati del Ejército hebreo.

Es sólo un ejemplo de las impresiones en camisetas, gorras y sudaderas que los soldados suelen utilizar en el ámbito militar, según revela un reportaje publicado por el diario israelí 'Haaretz'. El servicio militar en Israel es obligatorio para hebreos y drusos y dura tres años en el caso de los hombres y de dos en el de las mujeres.

Las camisetas más polémicas suelen ser las de los cursos de puntería o especializados en francotiradores. "Es una especie de ceremonia de vinculación. Todo el mundo sabe que los francotiradores tienen líos mentales. Nuestras camisetas están llenas de dobles sentidos", indicó un soldado de la brigada Golani. Al ser preguntado por la camiseta de la mujer embarazada, este militar admitió que "hay gente que cree que no está bien". "Yo también lo creo, pero no significa nada. Nadie va a ir y disparar a una mujer embarazada".

En 2007 se hicieron camisetas con el lema "Más pequeño, más difícil" en las que había el dibujo de un niño. "Es un niño, así que tienes más problemas a nivel moral, y además el objetivo es más pequeño", explicó. Esta camiseta obtuvo la aprobación de los oficiales, pero otras camisetas sí fueron rechazadas, indicó este soldado, quien dijo no recordar su contenido.

"Como francotirador te encuentras ante muchas situaciones extremas. De repente ves a un niño pequeño que coge un arma y tienes que decidir si disparar. Las camisetas son en broma, bordean la verdad y reflejan estas situaciones extremas", explicó.

Otra de las camisetas encargada por un militares de una unidad de francotiradores lleva el lema "Mejor usa Durex" junto a un dibujo de un bebé palestino muerto con su oso de peluche al lado y su madre llorando junto a él y otra muestra la supuesta evolución de un niño palestino que crece hasta combatirse en miliciano y una inscripción: "No importa cuándo comience, le pondremos fin".

En otras camisetas contienen referencias sexuales explícitas como la del batallón Lavi que muestra a una joven magullada junto a un soldado con el lema "¡Apuesto a que te han violado!", pero también hay referencias culturales y religiosas como un pueblo palestino con su mezquita destruida y la cara de un soldado israelí furioso: "Vinimos, vimos, destruimos", como en una de las camisetas de la brigada Lavi, que pasó tres años en Cisjordania.

También se reflejan hechos que el Tsahal niega desde las más altas instancias, como la expresión "confirmar la muerte", eufemismo para la práctica de disparar a quemarropa a la cabeza de un enemigo para confirmar que ha muerto.

FILTRO DE LOS OFICIALES

En muchos casos el contenido de estas camisetas es remitido previamente a los mandos de cada unidad, quienes, sin embargo, no tienen control sobre lo que finalmente se imprime porque no son informados de quién es el autor del diseño. De hecho, dibujos que han sido prohibidos en ciertas unidades son permitidos en otras, como el caso del lema "No pararemos hasta que confirmemos la muerte", admitido en el batallón Haruv.

"¡Que cada madre árabe sepa que el destino de su hijo está en mis manos!" es otro de los lemas que se ha utilizado en el batallón Givati que fue rechazado en otra unidad de infantería.

"Tiene un dibujo en el que aparece un soldado como el Ángel de la Muerte junto a un arma y un pueblo árabe. El texto era muy potente. Lo más divertido es que cuando nuestro soldado fue a recoger las camisetas quien las había impreso era un árabe y el soldado se sintió tan mal que le dijo a la dependienta que se las diera a él", explicó uno de los soldados del batallón Givati que habló con 'Haaretz'.

"Normalmente las camisetas pasan un proceso de selección de un oficial, pero, en este caso, fueron aprobadas a nivel de sargento de sección. Encargamos camisetas para 30 soldados y querían varios objetos cada uno y pagaron de media 200 shekels", más de 36 euros, indicó el militar, quien habló bajo condición de anonimato.

La oficina de Relaciones Públicas del Tsahal insiste en condenar estos hechos, pero también en que son ropas privadas, impresas en empresas privadas a petición privada de los soldados que terminan los cursos. "La normativa militar no se aplica a la ropa civil, incluidas las camisetas impresas tras cursos de preparación (...). Los ejemplos de 'Haaretz' no reflejan los valores del Ejército, ni la vida del Ejército y son de mal gusto", afirmó un portavoz.

"Este tipo de humor merece condena. El Ejército intenta adoptar medidas para erradicar este fenómeno. Los oficiales al mando saben que es apropiado adoptar a discreción medidas disciplinarias a quienes estén implicados en este tipo de hechos", prosiguió.